Un general ruso alerta sobre anarquía nuclear
Moscú, ANSA
El general dijo al diario Kommersant que el abandono de Washington del tratado ABM de 1972, que regula las defensas antimisiles, «tendrá consecuencias imprevisibles, ya que cambiará todo el sistema de control sobre las armas nucleares». El general ruso explicó en la entrevista, publicada en tapa del Kommersant, que «cada país intentará superar a sus adversarios y comenzará así una nueva carrera armamentística».
Yakovlev advierte que una posible respuesta rusa al escudo estadounidense unilateral podría ser la utilización de cabezas nucleares múltiples sobre los nuevos misiles estratégicos Topol-M, que actualmente llevan sólo una cabeza nuclear.
Según el general, el escudo norteamericano provocaría el retorno de Rusia al programa de misiles balísticos de mediano alcance.
El jefe de las fuerzas misilísticas rusas subraya luego que el escudo norteamericano puede ser terminado en el marco de 10-15 años y «en ese período Moscú será capaz de preparar un conjunto de medidas adecuadas».
La entrevista del general ruso se publicó pocas horas antes de la llegada de Bill Clinton a Moscú.
El tema del escudo espacial misilístico centrará las conversaciones que el mandatario norteamericano, que ya llegó a la capital rusa, mantendrá con el presidente ruso Vladimir Putin.
Para contrarrestar la presión norteamericana por el escudo espacial, Putin dijo a la NBC que había avanzado la idea de construir un escudo de defensa conjunto entre Rusia, Estados Unidos y Europa que no viola el tratado ABM.
Desde Berlín, la secretaria de estado norteamericana, Madeleine Albright, comentó que se trataba de «una sugerencia muy interesante».
Albright, que participó en la capital alemana de la cumbre de los Progresistas, dijo a la emisora televisiva alemana Phoenix que la posición de Putin muestra cómo él está dispuesto a discutir y cómo también ve abiertamente una amenaza por parte de Corea del Norte.
La secretaria de Estado subrayó asimismo que Clinton está sustancialmente a favor de una cooperación con Rusia sobre temas de seguridad, pero indicó que el programa sobre el escudo antimisilístico hace referencia a una reacción a eventuales amenazas contra Estados Unidos.
Rusia no es el único país que no está de acuerdo con el proyecto norteamericano. Tanto el premier alemán, Gerhard Schroeder, como su ministro de Exteriores, Joschka Fischer, mostraron sus reservas respecto del plan norteamericano.
Compartí tu opinión con toda la comunidad