DDHH: duras críticas contra Mercedes Benz en Argentina

Entidades de Derechos Humanos y ex trabajadores de la filial argentina de Mercedes Benz, acusaron a la empresa de delatar ante la dictadura militar (1976-1983) a quince dirigentes sindicales que fueron secuestrados y desaparecidos entre 1976 y 1977.

Los organismos de derechos humanos y los ex trabajadores ratificaron sus denuncias contra Mercedes Benz al refutar el informe de una comisión supuestamente independiente, que entre sus conclusiones aseguró que no encontró pruebas de que la empresa fuera responsable del asesinato de sus ex operarios a manos del Ejército argentino.

El abogado de los familiares de los desaparecidos de Mercedes Benz, Ricardo Monner Sans, afirmó hoy que «Alemania no ha tenido afán de investigar y armó una ficción» para calmar a la Asociación de Accionistas Críticos de la empresa Mercedes Benz, que pidieron explicaciones sobre la presunta colaboración con la dictadura argentina. La periodista y cineasta alemana Gaby Weber, autora de un documental sobre el secuestro de los trabajadores de Mercedes Benz, calificó al informe de la comisión investigadora de «un lavado de cara para la empresa, una muestra de cinismo y una burla a las víctimas». El informe elaborado por la comisión presidida por el ex director de la comisión por la Verdad de Guatemala, Christian Tomuschat, admite que «Mercedes Benz argentina estuvo en contacto con los servicios secretos argentinos» y que denunció por «agitador» a uno de los miembros de la comisión interna, Estaban Raimer, que luego fue secuestrado y asesinado por la dictadura. Sin embargo, para la comisión Tomuschat «no puede demostrarse ni considerarse probable que Mercedes Benz indujo a su secuestro y asesinato», según señaló en el informe difundido la semana pasada.

Coincidentemente, la Fiscalía alemana de Nuremberg ordenó a comienzos de diciembre archivar «por falta de pruebas» la investigación sobre la presunta complicidad con la dictadura del ex gerente de Mercedes Benz de la Argentina, Juan Tasselkraut.

El ex directivo había sido denunciado por los familiares de los desaparecidos, la Asociación de Accionistas Críticos y la Asociación Republicana de Abogados de Alemania (RAV).

Pese a que el informe de la comisión Tamuschat sostiene que no hay elementos para demostrar la complicidad de la empresa con la dictadura, incluye algunos documentos que para los familiares y los abogados son fundamentales para proseguir con la causa, por lo menos en Argentina.

«En el informe se reconoce que la empresa tenía el resultado de los allanamientos del Ejército a las viviendas de sus trabajadores a veces en el mismo día», señaló Weber durante la conferencia de prensa.

Eduardo Rochal, miembro de la comisión interna de Mercedes Benz entre 1974 y 1981, detalló que en el informe Tamuschat figura que la empresa en una carta a las autoridades laborales señalaba  a fines de 1975  que había «un centenar de elementos extremos» dentro de su fábrica, ubicada a 40 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

«La comisión Tamuschat también reconoce que la empresa Mercedes Benz había enviado al batallón 601 de Ejército (donde funcionaban los servicios de inteligencia) un informe en que calificaban de vago y agitador a Esteban Raimer, lo que en ese tiempo era una virtual condena a muerte», agregó Rochal. Reimer, miembro de la comisión interna, fue secuestrado en agosto de 1977, cuando lideraba una lucha sindical contra Mercedes Benz por aumentos de salarios.

Después de la desaparición de Reimer y los demás delegados sindicales, los trabajadores de Mercedes Benz reunieron cuatro mil firmas reclamando la aparición con vida y pidieron una entrevista con el presidente del directorio de la empresa alemana en la Argentina, el quíntuple campeón mundial de Fórmula Uno, Juan Manuel Fangio.

«Fangio nunca nos quiso recibir y las firmas que la empresa se comprometió a enviar a la casa matriz en Alemania, nunca salieron del país», aseguró Rochal. Andrés Segovia, ex trabajador de Mercedes Benz entre 1974 y 1992, también descalificó el informe Tomuschat «porque estuvo viciado de intencionalidad».

«Tomuschat vino a la Argentina supuestamente a investigar, pero cuando le ofrecimos reunirse con los familiares de los desaparecidos y con los dos sobrevivientes de los secuestros, se negó con el argumento que lo suyo era una investigación independiente», completó Segovia. *

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