Apunta a una red de corrupción

Investigación del asesinato de un alcalde del PT

El juez Luiz Fernando Migliori Prestes aceptó el miércoles la denuncia de la fiscalía de São Paulo y pidió ayer jueves la prisión preventiva del empresario Sérgio Gomes da Silva, conocido como «Sombra» y amigo personal de Daniel, quien era alcalde del municipio de Santo André, suburbio industrial de São Paulo, confirmó ayer jueves el Tribunal de Justicia.

La Fiscalía había solicitado que Gomes, que acompañaba a Daniel cuando el 18 de enero del pasado año fue secuestrado y posteriormente acribillado a balazos, sea procesado por asesinato y por pagar por el crimen para garantizar la ejecución de otros delitos.

«Se investigó que Sergio Gomes da Silva integraba en la época de los hechos una banda dedicada a la práctica de crímenes contra la administración pública de Santo André» y que «decidió matar a la víctima» porque éste lo descubrió, según consta en la denuncia a la que tuvo acceso la AFP.

Para ello, continúa el documento, «Sergio Sombra» habría recurrido a un secuestrador, Dionisio Aquino Severo quien, como estaba en la cárcel, fue espectacularmente rescatado en helicóptero un día antes. Aquino Severo, posteriormente detenido, murió asesinado en otra cárcel, antes de que pudiera declarar ante la justicia.

El abogado de Sombra indicó que su defendido se entregará a la policía, aunque no precisó dónde ni cuándo.

La policía paulista inicialmente había concluido que el asesinato de Daniel era producto de un delito común, y fueron acusados seis miembros de una banda, incluido Aquino.

Pero los familiares de Daniel insistieron todo este tiempo en que el asesinato había sido comandado para encubrir una red de corrupción, que implicaría el cobro de sobornos a empresarios del municipio a cambio de favores y concesiones en la alcaldía.

Llorando, el empresario Gomes negó esta semana las acusaciones y aseguró al diario Estado que «no sería capaz de matar a Celso, uno de los pocos amigos que tengo». También la compañera sentimental de Daniel, Ivone Santana, aseguró que Gomes «sería incapaz de cometer cualquier acto que dañase a Celso».

Después del asesinato de Daniel, se descubrió que Gomes era socio de cuatro empresas de transporte colectivo con contratos con la alcaldía de Santo Andre, donde comenzó su relación con el alcalde, como su chofer y guardaespaldas, entre 1989 y 1992.

Celso Daniel fue asesinado cuando acababa de convertirse en el coordinador del programa electoral de Lula y, por tanto, su hombre de confianza en la carrera presidencial.

Daniel fue secuestrado de su auto, cuando salía de un restaurante, acompañado de su amigo «Sombra», y posteriormente su cuerpo fue encontrado acribillado a balazos.

Daniel fue sustituido en el cargo de coordinador del programa de Lula por el actual ministro de Hacienda, Antonio Palocci, otro alcalde de una ciudad de São Paulo que acabó convirtiéndose en un hombre clave de su gobierno.

La vigencia del caso provocó una respuesta del partido de los Trabajadores, que llegó a ser implicado por familiares en algunas denuncias divulgadas por la prensa, que adujeron que el dinero de la corrupción en Santo André podría haber llegado al partido.

«El PT lamenta haber perdido a un compañero como Celso Daniel y entiende el sentimiento de la familia, pero no está de acuerdo con los ataques lanzados contra el partido», declaró esta semana su presidente, José Genoino. *

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