No ofrecieron resistencia tras verse acorralados por la policía francesa

Caen en Francia los jefes de la cúpula militar de ETA

Las detenciones se practicaron de madrugada en una casa situada en los alrededores de Pau (suroeste de Francia) y los activistas, que estaban armados, no ofrecieron resistencia tras verse acorralados por la policía.

El jefe del gobierno español, José María Aznar, afirmó: «Estas detenciones aseguran el camino para la derrota definitiva de la organización terrorista como yo espero y deseo que se produzca en breve plazo y, además, estoy convencido de que tarde o temprano, (espero que sea temprano) se producirá de un modo irreversible».

Así, ETA se ha quedado sin su cúpula militar, encargada de ordenar los atentados, con estas cuatro detenciones y la del dirigente Ibon Fernández Iradi, alias «Susper», arrestado en Francia el jueves, quien compartía con Palacios la dirección de los comandos operativos.

«Este es uno de los días más importantes en la lucha contra ETA y de la cooperación internacional. Hoy se ha asestado un golpe muy duro contra la organización terrorista. Es una operación de gran envergadura, de primera magnitud», afirmó el ministro español del Interior, Angel Acebes.

El etarra detenido Gorka Palacios era, desde setiembre, «el número uno de ETA. Dirigía sus comandos operativos y daba las instrucciones para la comisión de atentados», apuntó Acebes.

Palacios, de 29 años, era uno de los etarras más sanguinarios del grupo armado y sobre él pesan diversas reclamaciones judiciales por asesinatos, al igual que sobre los otros detenidos Juan Luis Rubenach, jefe de adiestramiento de nuevos etarras, e Iñigo Vallejo, «número dos» del aparato militar.

El cuarto detenido, José Miguel Almandoz Erviti, no estaba fichado por la policía española.

El titular de Interior destacó que la operación policial se ha desarrollado «un día después de que ETA amenazara en un comunicado a las fuerzas de seguridad. Esta es la única forma de derrotar a ETA: detener a sus dirigentes y miembros para que cumplan íntegramente sus condenas», añadió Acebes.

La policía, que localizó la vivienda que los presuntos etarras tenían alquilada en Pau por la documentación incautada a «Susper», esperó a que los dirigentes de ETA se reunieran en la casa para proceder a las detenciones.

Los agentes registraron durante ocho horas la vivienda ante la presencia de los detenidos y encontraron diversas armas y documentación.

En 1992, la policía también esperó a que se reuniera la cúpula militar de ETA en la localidad francesa de Bidart, para detener a los dirigentes Francisco Mógica Garmendia, «Pakito»; José Luis Alvarez Santacristina, «Txelis», y José María Arregui Erostarbe, «Fiti».

Palacios participó, según la justicia española, en atentados en Madrid y Andalucía y está imputado, entre otros, de los asesinatos del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Luis Portero, y del concejal del Partido Popular (PP) en Málaga José María Martín Carpena, ambos en 2000.

La viuda Portero pidió que Palacios «cumpla íntegramente su condena».

En los últimos cuatro años han sido detenidos 16 jefes de los aparatos militar y logístico, lo que ha obligado a ETA a contínuas reestructuraciones y ha provocado un descenso en su actividad armada.

El anterior golpe contra la cúpula militar fue en 2002, con el arresto del jefe de este aparato, Juan Antonio Olarra Guridi, quien había sustituido a Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», detenido en 2001, quien llegó al puesto tras la detención, un año antes, de Ignacio Gracia Arregui, «Iñaki de Rentería», máximo responsable tras la «decapitación» etarra de 1992 en Bidart.

Desde hace unos años se ha acortado el tiempo que un dirigente de ETA permanece en la cúpula: frente a los históricos Josu Ternera, que fue jefe durante casi una década, José Javier Arizkuren «Kantauri», que lo fue seis años, o «Iñaki de Rentería», ocho años, «Susper» encabezó la cópula militar apenas 15 meses, Palacios, tres meses, y sus predecesores, Juan Antonio Olarra Gurudi y Francisco Javier García Gaztelu «Txapote», ocuparon el cargo menos de dos años.

Sin embargo, en los últimos once años ninguna operación policial ha tocado al aparato político, dirigido por Mikel Albizu Iriarte «Mikel Antza», quien sustituyó a «Txelis» en 1992 y participó en 1999 en las conversaciones con el gobierno durante la tregua.

Los cuatro detenidos en Pau serán extraditados a España en unos dos años, según fuentes judiciales españolas. (ANSA). *

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