Caso AMIA cerca de la impunidad
Llegó el momento para investigar todo nuevamente: ni la conexión local ni la internacional del atentado contra la AMIA están esclarecidas salvo que el nuevo instructor, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral que tomará la causa o el Tribunal Oral que hace casi dos años trata de ventilar el caso, saquen algún conejo de la galera.
En la instancia oral están siendo juzgados policías bonaerenses y Carlos Telleldín, el viscoso reducidor de vehículos que habría sido el que entregó (¿a quién?) la camioneta que habría transportado el explosivo mortal.
Atención: el periodista Jorge Lanata, que investigó el caso, no cree en esa hipótesis: sostiene que el explosivo fue colocado en un volquete en la puerta de la entidad que estaba entonces en proceso de refacciones.
Lo único seguro del juicio oral es que faltan las piezas clave de la trama local del ataque. Raúl Kolman de Página/12 estima que «en el terreno internacional también quedan vacíos por llenar. La mayoría cree en la versión de que detrás del atentado estuvo Irán, pero todos coinciden en que la pista siria no fue investigada y que hasta hubo presiones del menemismo para que no se avance en esa dirección».
Puntos flojos
No hay antecedentes de atentados promovidos en distintos sitios del planeta desde el exterior sin logística local, y hasta en el caso de las Torres Gemelas ocurrió así: algunos fundamentalistas tenían residencia prolongada en territorio norteamericano.
Para Galeano, Irán es el responsable intelectual y material e incluso ordenó detenciones y extradiciones que han sido rechazadas, como en el caso de un ex embajador iraní, detenido en Londres.
Hay datos imprecisos sobre una pista que llevaría Damasco: en todos los casos pareciera que el involucramiento de Carlos Menem en el Medio Oriente en favor de Washington pudo ser el origen de una venganza. Son conjeturas pero fue sugestivo comprobar vínculos entre el Telleldín con Alberto Kanoore Edul, de origen sirio y vinculado a hombres del entorno de Menem que se interesaron ante Galeano para retirarlo de la pesquisa.
Para el abogado de los familiares agrupados en Memoria Activa, Pablo Jacoby, es menester investigar al trío integrado por Kanoore Edual, Carlos Telleldín y Moshen Rabbani que era el agregado cultural de Irán cuando ocurrió el crimen. La senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner reveló ante el tribunal oral que «cuando se lo estaba por detener a Kanoore Edul hubo una llamada de Munir Menem (hermano de Carlos) al juez Galeano, supuestamente para evitar la detención».
Líderes de la comunidad judía tienen la casi certeza de que el ex agregado cultural de Irán estuvo cerca de toda la planificación y la ejecución del atentado».
Sin embargo, desde el punto de vista de la experiencia en otros atentados en el mundo, no existen antecedentes de participación de diplomáticos. Pero no puede dejarse de lado la teoría.
Todo se complicó desde un comienzo con el borrado de huellas hasta el ocultamiento de pruebas. No se sabe dónde están las escuchas que se le hicieron a la Embajada de Irán antes del atentado. El responsable de gran parte de la investigación en la SIDE, Jaime Stiusso, dijo en el juicio oral que esas grabaciones se borraron. Parece poco creíble.
Se espera que apartado Galeano, los que están a cargo de la SIDE (servicio de inteligencia) ahora van a aportar algunos datos más que no quisieron aportar por la desconfianza que tenían respecto de un juez al que consideran del riñón del menemismo. El abogado Jacoby cree que también hay que investigar si detrás del atentado no hubo un grupo más bien nazi, antisemita. «Es una variante que no se pude descartar.»
En un sentido, el desplazamiento de Galeano debería abrir más las puertas a un diálogo con Irán que siempre consideró al juez como parcial y respondiendo a las presiones de Estados Unidos, Israel y el menemismo. La cancillería redoblará esfuerzos para lograr la cooperación de ese país.
La investigación de Galeano y un informe realizado por la SIDE en tiempos de que su titular era el menemista Miguel Angel Toma dan por sentado que en el atentado hubo un conductor suicida de apellido Berro o Werro. En el juicio oral la cuestión quedó en la nebulosa: un hombre de la SIDE habló de la existencia del suicida, pero no aparecieron evidencias categóricas.
El tema es de máxima importancia, ya que son pocas las organizaciones en el mundo que en el año 1994 estaban en condiciones de aportar un suicida. Según el juez Galeano, el suicida pertenecía a Hezbolá, un partido libanés relacionado con Irán, pero también con Siria.
Una de las más graves deficiencias de la pesquisa fue justamente esa: no se hicieron estudios de ADN sobre los restos encontrados, lo que hubiera permitido determinar si había, entre los escombros, partes de un cuerpo que no se correspondía en su ADN con el de los familiares de las víctimas.
El nuevo titular de la DAIA (la central de las entidades judeo-argentinas), Gilbert Lewi cree que «en cualquier caso y en los dos terrenos, el de la conexión local y el de la conexión internacional, hay nuevos vientos en el país. Veo un Estado dispuesto a iniciar una investigación a fondo y eso de ninguna manera se puede dejar de lado», sostiene.
Laura Ginsberg es una de las viudas más combativas y se ubica en las posiciones más duras. Para ella las cosas no cambian con la designación del nuevo juez, ni en los poderes del Estado: debería integrarse un comité especial independiente con todas las facultades de pesquisa. Para la mujer, el apartamiento de Galeano es un paso positivo, pero debería estar preso junto a Telleldín, y los oficiales de la bonaerense.
La evidencia mayor de que la investigación fue un fracaso es que los policías están en camino de quedar libres, con lo que no habría ningún responsable del atentado. Los abogados de los policías ya cantan victoria, aunque podrían ser condenados por otros delitos, como el de extorsión sobre el reducidor de automóviles y otras violaciones al Código Penal.
Así como están las cosas, únicamente estaría comprometido Telleldin. ¿Y qué se hará con los directivos de la SIDE que aportaron 400 mil dólares para que el reducidor involucrara a la bonaerense?. Hay un video sobre esta operación y otro más en donde el abogado de uno de los comisarios detenidos buscaba cambiarlo por otro con apellido de origen árabe. Todo muy sucio.
¿Habrá juicio político para Galeano? Y más aun: Menem y los ministros y funcionarios que aceptaron sin reparos el curso de acción del juez, al igual que toda una camada de dirigentes de la DAIA ¿quedarán exentos de pagar sus responsabilidades? ¿Y cuál fue el papel real de la CIA y el Mossad en este descalabro?
Todo parece que debe volver a fojas uno. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad