Condena a 20 años asesta golpe demoledor contra el ex presidente Alemán
Alemán, de 57 años, quedó inhabilitado para ejercer cualquier cargo público durante el tiempo que dure la condena a la que fue sentenciado el domingo por la jueza Primera de Distrito del Crimen, Juana Méndez, en un fallo de trascendencia histórica para esta nación centroamericana.
El ex mandatario permanece de momento con arresto domiciliario en su finca de El Chile, 20 km al sur de Managua, condición que podría cambiar tras una valoración médica forense a sus múltiples padecimientos crónicos, según Méndez.
Tras la sentencia Alemán perdería su escaño en el parlamento nicaragüense, y alejaría sus posibilidades de postular una candidatura presidencial en el 2006, como eran sus intenciones tras dejar el Gobierno en el 2002.
«La sentencia de 20 años es una de las más altas de la legislación penal, pero podría haber sido 25 años. La jueza prefirió imponerle 20 años de presidio, que es más que prisión, y, cuando cumpla esos 20 años, estará sujeto a vigilancia por otros tres años», comentó el ex embajador sandinista en Washington, Carlos Tunnerman.
El también analista político consideró que el hecho de que Alemán haya sido condenado por un delito de lavado de dinero repercutirá dentro y fuera del país, «lo que hace difícil pensar que pueda seguir siendo líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
«Yo creo que es un fin del liderazgo de Alemán (…) Es cierto que su abogado defensor anunció que recurrirá de apelación, pero eso podría ser un largo proceso que tomaría mucho tiempo», sostuvo Tunnerman.
Para el jurista y ex diputado liberal Sergio García, la situación de Alemán «es el epílogo de su vida política (…), debe considerarse una historia antigua y una página doblada por los nicaragüenses».
Según García, uno de los más acérrimos críticos de Alemán, éste debe ser llevado a la cárcel para acabar «su mundo de fantasía pretendiendo creer que es un líder político».
En su caída política Alemán estaría arrastrando al PLC, porque la agrupación no quiso forjar una segunda línea de mando para que asumiera las riendas del partido en momentos de crisis, señaló García.
Alemán llegó a la política casi de la nada en 1990, cuando fue candidato a concejal de la Alcaldía de Managua por la coalición de 14 partidos que conformaban la Unión Nacional Opositora (UNO), la cual derrotó en las urnas al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) instalado en el poder desde 1979.
Ya electo se hizo nombrar alcalde de Managua mediante prebendas y favores de algunos concejales, aún cuando el nominado era el ex contralor Agustín Jarquín, lo que les granjeó una enemistad a ambos.
La comuna capitalina le sirvió a Alemán para catapultar su carrera política en las andas del PLC, hasta alcanzar la máxima magistratura del país, pese a múltiples acusaciones de corrupción que pesaban sobre él.
La ex diputada sandinista Mónica Baltodano expresó dudas sobre la suerte futura de Alemán, porque «todavía faltan instancias jurídicas que recorrer».
Baltodano -férrea crítica de Alemán desde que ambos estuvieron en la alcaldía de Managua, donde ella era concejal del FSLN- basó sus reservas en que la sentencia fue apoyada en el testimonio del ex director de Ingresos, Byron Jerez, lo que a su juicio debilita la sentencia.
Jerez, procesado por los mismos delitos que Alemán, fue absuelto de todo cargo, lo que en círculos políticos es interpretado como resultado de haber negociado su libertad a cambio de dar testimonio en contra el ex gobernante. «Eso nos hace dudar si en el futuro esto (el fallo) se va mantener o va a seguir al vaivén de los arreglos políticos que parecen haberlo determinado», indicó Baltodano. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad