Cerca de Chechenia y a pocas horas de las legislativas rusas volaron un tren

Atentado deja 40 muertos en Rusia

El potente artefacto, al parecer accionado por un kamikaze, partió en dos el segundo vagón de un tren que se dirigía a Mineralnye Vody al acercarse a la estación de Esentuki.

«De pronto, oímos una explosión sorda, el piso se hundió y se abrió un gran agujero en el techo del vagón», contó a la AFP en su cama del hospital un pasajero, Yuri Lichkaty, de 55 años.

«La mujer que estaba frente a mí murió en el acto. Yo fui herido por los portaequipajes y los cristales que salían despedidos pero logré salir por la puerta que estaba entreabierta», añadió. «Pienso que esto está relacionado con las elecciones y creo que los responsables son chechenos», agregó el pasajero.

Menos de siete horas después, sólo el vagón donde estalló la bomba permanecía junto a la vía férrea con los costados reventados y arrugados como hojas de papel. La vía estaba llena de trozos de vidrio, restos de ropa y objetos personales.

«Primero pensé que era una explosión de gas», contó un hombre de 75 años, que vive cerca del lugar. «Me precipité a la calle, se oían gritos, gemidos, había sangre. Había cuerpos despedazados por todas partes», explicó.

El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó el atentado y denunció «un intento de desestabilizar la situación en el país en vísperas de las elecciones parlamentarias».

«Los criminales no lo lograrán», agregó Putin al recibir en el Kremlin al jefe de los servicios especiales rusos (FSB, antiguo KGB), Nikolai Patruchev.

Este declaró por su parte que los autores del atentado eran cuatro, tres mujeres y un hombre. «Dos mujeres saltaron del vagón justo antes de la explosión. Otra resultó herida y hay pocas probabilidades de que sobreviva. El hombre murió, no logramos identificarlo. Llevaba una granada atada a la pierna», dijo.

El FSB dijo haber encontrado el cuerpo despedazado de uno de los presuntos autores del atentado y, junto a él, varias granadas sin estallar y una bolsa que probablemente contenía la bomba, de una potencia equivalente a entre seis y diez kilos de dinamita.

El ministro del Interior, Boris Gryzlov, calificó a los autores del atentado de «bestias salvajes». «Les encontraremos y les castigaremos conforme a la ley», dijo.

Por su parte, el ministro de Política Nacional, Vladimir Zorín, cuestionó directamente a los independentistas chechenos. «Los terroristas (chechenos), aislados, intentan mostrar a sus protectores que aún representan cierta fuerza», dijo.

Los separatistas chechenos negaron inmediatamente estar implicados en el atentado y declararon, en un comunicado publicado en su página de internet kavkaz.org, «no utilizar los métodos de lucha rusos que no diferencian entre militares y civiles». *

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