Una bomba en el Támesis

Una bomba que estalló ayer debajo de un puente del río Támesis provocó en Londres el temor de un retorno del terrorismo norirlandés.

El artefacto explosivo, que era pequeño pero de gran potencia y estaba colocado en una viga del puente de Hammersmith, un barrio en el suroeste de la capital británica, no causó víctimas y provocó escasos daños materiales.

El puente de Hammersmith tembló pocas horas antes de que en Belfast se celebrase la primera reunión del gobierno autónomo de los seis condados de Irlanda del Norte.

El atentado no fue reivindicado, pero, aunque la policía londinense no se pronunció, existen pocas dudas sobre la procedencia.

El profesor David George, docente de la Universidad de Newcastle y experto en terrorismo, afirmó que fue una acción de los disidentes republicanos que están en contra del proceso de paz.

Los autores del atentado podrían ser militantes de la Real IRA o de la Continuity IRA, que son dos grupos extremistas que abandonaron el Ejército republicano Irlandés (IRA).

Según el profesor George, el explosivo utilizado, calificado por la policía de «alto potencial», no sería el terrible semtex que solía utilizar la guerrilla católica del IRA durante la serie de atentados en las décadas de los ochenta y los noventa, sino un explosivo que acaba de llegar de Croacia y de la República Checa.

David George considera improbable que los disidentes republicanos hayan cometido «el pecado capital» de violar los depósitos de armas del IRA.

De todas formas, el atentado parece hecho a propósito para poner en dificultades al Sinn Fein, el brazo político del IRA, que dirigen Gerry Adams y Martin McGuinness.

Los dos líderes nacionalistas comprometieron toda su credibilidad para llevar la guerrilla católica a la mesa de negociaciones y cerrar, con el acuerdo del Viernes Santo de 1998, una época de sangre que se cobró 3.500 víctimas.

La bomba estalló pocas horas antes de la llegada a Londres de Gerry Kell, uno de los exponentes de primer plano del partido, que participa en conversaciones sobre el difícil tema de la reforma de la policía norirlandesa.

El atentado aparece a todas luces como una bofetada para el Sinn Fein y el IRA, que en el pasado ya había atacado el mismo puente dos veces: una en 1939 y otra en 1996.

Asimismo, hace temer que podrían surgir nuevos obstáculos en el camino hacia una paz justa y duradera para la atormentada provincia.

El gobierno del Ulster «resucitó» hace apenas tres días, después de tres meses de muerte aparente, provocada por la decisión de Londres de retomar el control directo de la provincia.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje