El secretario general de ONU reclama protección en Irak

Kofi Annan pasa al ataque frente a Estados Unidos

Aprovechando que, tras el ataque terrorista del martes contra el cuartel general de la ONU en Bagdad, Washington pidió al Consejo de Seguridad que abra las puertas al envío de soldados de otros países a Irak, Annan dijo que una iniciativa semejante «implica compartir decisiones y responsabilidades».

Aun cuando el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, viajó el jueves a Nueva York para impulsar la iniciativa dentro del Consejo, el Pentágono ya dio a entender que no tiene intenciones de ceder el comando de las fuerzas de ocupación en Irak.

«El Consejo de Seguridad podría decidir transformar la operación en una fuerza multinacional en el campo bajo el mandato de la ONU y con otros gobiernos sumándose» a la presencia militar, declaró Annan.

El secretario general parece estar cobrándose así las cuentas pendientes con Estados Unidos, cuyo gobierno siguió adelante con sus planes de invadir Irak aun enfrentando la reprobación de la comunidad internacional representada en la ONU.

Si Estados Unidos no acepta compartir el mando de las fuerzas de ocupación, «creo que será muy difícil obtener una resolución (del Consejo de Seguridad) que satisfaga a todos», advirtió Annan, quien reiteró una vez más que no habrá cascos azules para Irak.

La ecuación de poder en Irak se revirtió dramáticamente el martes, cuando un coche-bomba destruyó el cuartel general de la ONU en Bagdad, matando al enviado especial, Sergio Vieira de Mello, y a por lo menos menos otras 21 personas. El atentado se registró en medio de una creciente ola de ataques de la resistencia iraquí a la presencia militar estadounidense en ese país.

Powell dijo el jueves que espera que el Consejo de Seguridad emita pronto una resolución «alentando» a otros países a sumarse a las fuerzas militares en Irak, pero descartó que el gobierno del presidente George W. Bush vaya a resignar el comando.

Las aspiraciones norteamericanas de compartir los riesgos en Irak pero mantener en sus manos el control se están enfrentando en el Consejo de Seguridad con la voluntad de otros países, como Rusia y Francia, de involucrarse no sólo militarmente sino también en la «reconstrucción» del país, que involucra millonarios contratos y la perspectiva de una amplia influencia política en la región.

El propio Annan reiteró ayer que el proceso de negociación en el consejo de seguridad será difícil. *

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