Después de Chávez, un hombre fuerte de Bush
Casualidad o no, el halo antimonopolista y contra el ALCA que dejó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías en su estada en Argentina, incluso su encuentro con Néstor Kirchner embebido bastante por el tono antagónico con el FMI y con valores que defiende Washington, la voz de George Bush se hizo oír una vez más pero por medio de su subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega.
Algo negó el viajero por el cono sur: que vino para vimponer una decisión del FMI, comentario obligado porque las negociaciones del Gobierno con esa institución han entrado en un impasse. ¿Razones?: Kirchner no acepta subir el superávit fiscal más allá del 3% del PBI para el pago de los intereses de la deuda externa, cifra que el Fondo quiere elevar al 4%, entre otras diferencias.
Noriega prestó atención a los relevos en marcha en la Corte Suprema de Justicia y de eso habló con el ministro de Justicia, Gustavo Béliz. No es el primer hombre de Bush que pone el ojo en el tema: lo mismo ocurrió durante la breve visita que realizara el secretario de Estado, Colin Powell.
Con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, estuvo privilegiando, pese a todo, las negociaciones con el FMI y las perspectivas para la renegociación de la deuda externa. «Lavagna y Noriega coincidieron en la necesidad de avanzar en las negociaciones entre la Argentina y el FMI para firmar un acuerdo de mediano plazo», señaló una fuente del Palacio de Hacienda a la agencia Télam.
Además, los voceros sostuvieron que «Noriega aprovechó la oportunidad para destacar los signos de recuperación que se registran en la economía argentina y comunicó el respaldo del gobierno norteamericano a un rápido entendimiento entre la Argentina y el FMI».
Con el titular de Defensa, José Pampuro, Noriega analizó el pedido de los EEUU de darle a sus tropas impunidad ante la Corte Penal Internacional antes que comience en octubre el ejercicio militar Aguila III en la provincia de Mendoza, junto con soldados de más países sudamericanos.
El Gobierno pidió al Parlamento un pedido menor: que se le otorgue a todos los militares extranjeros que participan de ejercicios conjuntos, una especie de inmunidad administrativa. Pero en la Cámara baja no hay respaldo, por ahora. *
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