Lula hace un balance de 7 meses de realizaciones de su gobierno
Por las polémicas que estos hechos suscitaron, conviene conocer exactamente los conceptos vertidos por el presidente brasileño, que comenzó por reseñar las características de la votación.
Una prueba de fuego
Dijo luego: «Nunca un gobierno consiguió aprobar en la Cámara, en apenas tres meses y medio, una reforma tan importante para el futuro de nuestro país. Es importante porque garantiza el futuro de las jubilaciones y pensiones de todos, trae un mayor equilibrio en las cuentas del gobierno y en forma definitiva elimina del servicio público salarios y jubilaciones absolutamente incompatibles con la realidad brasilera. Además, interna y externamente, Brasil da una demostración clara de que ya no huye de sus principales problemas. Al contrario. Los enfrenta con firmeza y determinación».
«Esto fue posible gracias al gran empeño y voluntad política, no sólo del gobierno sino también de todos los gobernadores, los prefeitos, los partidos de la base aliada y de la gran mayoría de los diputados, incluidos muchos de la oposición. Fue decisiva, también, la participación de las centrales sindicales y del Consejo de Desarrollo Económico y Social. Y, claro está, el apoyo masivo del pueblo brasileño, sin el cual no se resolverá ningún gran problema nacional».
«Problemas existen y van a existir siempre, sobre todo cuando se quiere cambiar. Porque cambiar significa a menudo contrariar intereses, acabar con privilegios, corregir injusticias que se vienen arrastrando por muchos años. Estoy seguro, no obstante, que pasada la emoción, todos habrán de reconocer la importancia de esta reforma para el futuro de nuestro país, de nuestros hijos y nietos».
«Se requirió muchos días, muchas horas de intensa negociación, de ajustes, de debates, de idas y venidas. Pero la democracia es así. La aprobación de la reforma previsional, por la forma en que fue construida, es una clara demostración de un estilo de gobierno. Un gobierno que sabe lo que quiere y con determinación en busca de sus objetivos. Pero que no se siente dueño de la verdad, y no teme escuchar y construir acuerdos. Un gobierno que, por eso mismo, antes de las decisiones importantes, siempre va a sentarse a la mesa con empresarios, trabajadores, sindicatos, políticos de izquierda y de derecha, y negociar, negociar exhaustivamente, en procura de la mejor solución».
Reforma tributaria y reforma agraria al orden del día
La reforma tributaria inició su trámite el lunes en la Cámara Baja. Se discute si tratarla en bloque o desglosar aspectos urgentes, y se pronostica un gran debate con los gobernadores por el reparto de los fondos. Pero el tema que acaparó la atención estos días, por las movilizaciones de los Sin Tierra (MST), es el de la reforma agraria.
El gobierno tiene previsto distribuir tierra para 60 mil familias en 2003. Sobre este tema, Lula formuló en su discurso las siguientes precisiones: «Una reforma agraria organizada, justa y pacífica, es uno de mis mayores compromisos. Pero esto no se hace de la noche a la mañana. Incluso porque reforma agraria no significa solamente tierra para quien la precisa, sino también asistencia técnica, caminos, financiamiento para sembrar y cosechar, escuelas, casas… En este momento, el gobierno tiene adelantados estudios para el inicio de su reforma agraria, que comenzará este año en las regiones donde es más necesaria y urgente. Fui electo para cambiar el Brasil, pero no de cualquier manera, sino cambiar para mejorar y, sobre todo, en paz. Eso es lo que haré. No permitiremos la confrontación ni avalaremos ningún tipo de ilegalidad. La ley será cumplida al pie de la letra. Llamo la atención a los Sin Tierra y también a los propietarios rurales: el gobierno tiene su tiempo y sus plazos, y la radicalización, en este momento, no beneficia a nadie.
En otra parte de su alocución, Lula recordó que Brasil es el mayor productor mundial de jugo de naranja, café y azúcar de caña, y el segundo productor de soja, carne bovina y pollo. La agricultura familiar produce la mayor cantidad de alimentos consumidos por el pueblo, y genera 8 de cada 10 empleos en el campo. El gobierno destinó 5.400 millones de reales a la agricultura familiar. «Nunca en nuestra historia un gobierno destinó tanto dinero, y dinero barato, para el pequeño productor de agricultura familiar. Invertir en la agricultura da la certeza de un retorno inmediato», dijo. También se destinaron 27 mil millones de reales a la agricultura empresarial.
Una catarata de acciones positivas
1) El Plan Hambre Cero (que según algunos no acaba de nacer) llegará este año a 3.600.000 familias. Se comenzó a aplicar en todo el interior del nordeste y en las regiones más pobres de Minas Gerais, Espírito Santo, Santa Catarina, Rio Grande do Sul, Acre y Mato Grosso do Sul. 2) Se lanzó el programa Primer Empleo. 3) Se abrió la Caja Económica Federal para millares de brasileños que nunca tuvieron una cuenta en un banco. 4) Se retomaron las obras paralizadas por los gobiernos anteriores (leyó una larga lista). 5) «Controlamos la inflación, redujimos el riesgo país, recuperamos la imagen y la confianza del exterior, y todo esto posibilitó la reducción de las tasas de interés, elemento fundamental para el crecimiento económico».
Insistió sobre estos aspectos: «La retoma del crecimiento, el aumento de la producción industrial y de las ventas del comercio, son fundamentales para generar empleos.
Pero para que esto acontezca era preciso antes vencer la inflación que se disparaba a fin del año pasado. Lo hicimos. Después se requería que los intereses comenzaran a bajar. Esto ya está aconteciendo».
Vista al frente
La conclusión del balance es la siguiente: «Eso, y muchas cosas más, hicimos en apenas 7 meses. ¡Y todavía hay gente reclamando! Pero tengan la certeza de que, uno por uno, los grandes problemas brasileros van a ser enfrentados.
Siempre de manera tranquila, equilibrada, serena y democrática. Y siempre, también, de manera firme y decidida». *
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