Lula confiesa en la TV: "Yo cambié"
«Vamos a abrir un debate sobre este tema. Pero, desde ya puedo ir avisando que el MST no va a hacer la reforma por la fuerza. La reforma va a ser hecha en el tiempo cierto y en la medida de lo posible», afirmó Lula da Silva al canal de TV Globo.
Las palabras de Lula da Silva implican un cambio en relación a su promesa electoral de «concretar, por primera vez en la historia de este país, una reforma agraria completa, integral y pacífica». «Yo cambié y creo que todo el mundo tiene que cambiar. Una de las cosas buenas que Dios hace es permitir que la gente crezca y madure», señaló Lula da Silva.
En el MST, Geraldo Fontes, uno de sus portavoces, dijo a ANSA que a principios de julio «la dirección nacional del MST se reunió con el presidente Lula y ahí quedaron claras las diferencias».
«En ese encuentro quedó acordado que en este segundo semestre del año será creada una comisión formada por representantes del gobierno, el MST y todos los organismos que trabajan en el campo para elaborar un proyecto de ley de reforma agraria», sostuvo Fontes.
Fontes agregó que el MST espera que el proyecto pueda ser enviado al Congreso en noviembre para que entre en vigencia en enero de 2004.
De todos modos, Fontes afirmó que el MST «seguirá» con su ofensiva de ocupaciones de propiedades rurales que considera improductivas con el objetivo de acelerar la reforma agraria.
Por su lado, las asociaciones de propietarios rurales consideran que muchas de las ocupaciones de los Sin Tierra obedecen a motivos políticos.
Según el MST, ya hay 160 mil familias de campesinos asentadas a la vera de los caminos en busca de un pedazo de tierra.
Pero, Lula da Silva dijo que el gobierno quiere cambiar el modelo de reforma agraria seguido hasta ahora que, según el presidente, «crea nuevos miserables ya que no les permite realizar una explotación competitiva del campo».
Hasta ahora, el gobierno ha logrado asentar a menos familias que las administraciones anteriores debido a la escasez de recursos.
Luego del ajuste fiscal dispuesto en enero, el gobierno quedó con 54 millones de dólares para realizar expropiaciones de latifundios improductivos, menos que el promedio de 74 millones de dólares anuales con los que se contó desde 1985.
Cifras del gobierno revelan que el secular conflicto por la tierra en Brasil se agravó durante los primeros meses del gobierno de Lula da Silva.
Así, hubo 171 invasiones de propiedades rurales entre el 1 de enero y el 10 de agosto, más que en los dos años anteriores: en el 2002 hubo 103 y en el 2001, 158.
Además, hubo 20 campesinos muertos hasta el viernes pasado, un número igual al de todo el año pasado y superior a los asesinatos de 2000 (10) y 2001 (14).
El MST es el principal movimiento social de este país y fue creado en 1984 con el respaldo de la Iglesia Católica y del Partido de los Trabajadores, de Lula da Silva.
Sus líderes propician una suerte de «socialismo agrario», que se basa en la ayuda del Estado.
Cifras oficiales indican que el 43 por ciento de la tierra productiva del país está en manos del uno por ciento de los propietarios.
El conflicto en el campo brasileño se agudizó a partir de la década del 50 con la tecnificación de la producción del café y la caña de azúcar, que dejó a miles de familias campesinas sin trabajo. *
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