Temen nuevo apagón
En los sectores financieros de Nueva York, muchos edificios reinstalaron los sistemas de aire acondicionado recién este domingo mientras que algunos comercios reordenaban sus mercancías, como una chocolatería de lujo que botaba cientos y cientos de cajas con productos perecederos.
En los cafés y las verdulerías, varios anaqueles seguían vacíos de tortas, pasteles y frutas, a la espera de productos frescos. Por su lado, los habitantes limpiaron sus refrigeradores de todos los alimentos podridos por la falta de electricidad que vivieron desde el jueves en la tarde en pleno verano boreal.
Según el servicio de limpieza de la ciudad, 2.300 limpiadores fueron movilizados para retirar las enormes bolsas de basura que apestan el entorno.
El tratamiento de las aguas servidas también fue retomado, pero el acumulado de casi dos días, se rebalsó al mar contaminando las famosas playas de Coney Island y de Brighton Beach (Little Odessa), en Brooklyn.
En Ontario, todos los hospitales, que funcionaban con generadores, se preparaban el domingo para operar nuevamente con el servicio de la red eléctrica.
Pero la compañía que opera el metro y los trenes del suburbio de Toronto no estaba lista todavía para garantizar que todos los transportes funcionen normalmente el lunes: el metro no estará en servicio hasta que estén seguros de que no habrá una nueva falla eléctrica.
La situación también estaba por normalizarse del todo en los aeropuertos, especialmente en Toronto y Ottawa. Air Canada anunció el reinicio de todas sus conexiones.
Aunque poco a poco las grandes ciudades del noreste están recuperando su normalidad, todavía existe la preocupación de un nuevo corte de luz.
El primer ministro provincial Ernie Eves hizo un llamado el domingo a todos los habitantes de Ontario, la ciudad más grande de Canadá, a moderar sus consumos de corriente y en lo posible reducirlos a «la mitad de las necesidades normales».
Advirtió que no se pueden descartar nuevos apagones para el lunes, cuando todo el sector productivo del país retome sus actividades.
«El lunes, millones de neoyorquinos volverán a los subterráneos (…). Sabemos que nuestro sistema estará en funcionamiento, pero no podemos decir con un 100% de certeza de que esto no puede volver a pasar, hasta que sepamos qué fue lo que ocurrió y qué pasos se están dando para prevenirlo» en el futuro, admitió el gobernador de Nueva York, George Pataki.
Los diarios también se hicieron eco de esta preocupación.
«Ahora que volvió la luz, ¿cómo tener la certeza que se mantendrá?», se preguntó el diario The New York Post.
«Si Nueva York no aumenta su capacidad de producción rápidamente, la luz se irá nuevamente … Es algo que la mayoría de los electores olvidan, pero que los responsables políticos saben», agregó el popular diario.
El tema dio lugar además a una controversia entre los líderes del estado, los demócratas reprochan al republicano Pataki de ser uno de los responsables de las fallas de los equipos de la región por haber desregulado el sector a partir de 1997.
Pero, estas preocupaciones parecen no desmoralizar por completo a la ciudad.
Este domingo los diarios se interesaron por otros temas. El Post tituló sobre un hecho diferente al apagón mientras que el New York Times consagró sólo cinco páginas al gigantesco corte eléctrico en su gruesa edición dominical.
Los neoyorquinos vuelven a la normalidad y parecen conformes con la reaparición del agua caliente, la televisión y el aire acondicionado, y en las calles de Manhattan comienzan a tener buena venta camisas que dicen: «I survived the blackout!» (Yo sobreviví al gigantesco apagón).
Incluso el alcalde, Michael Bloomberg, tiene la intención de consagrar la tarde del domingo a la parada de celebración de la independencia de la India. *
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