"No sé de nadie en Washington, Ottawa o algún otro lugar que sepa con certeza qué fue lo que ocurrió"

El sistema de electricidad de EEUU "no soporta la economía" actual

Dejando atrás las imágenes totalmente infrecuentes de multitudes caminando por puentes o durmiendo en escalinatas de los palacios oficiales a causa del apagón, millones de estadounidenses reencendieron entre las últimas horas del viernes y las primeras de hoy los sistemas eléctricos que les permiten soportar altísimas temperaturas.

Los problemas continúan en sectores de Michigan y Ohio, donde -al parecer- se originaron los desperfectos que produjeron la enorme falla energética, según se supo hoy.

Adelantándose al incipiente debate sobre los motivos del apagón, unas de las titulares de la Comisión Federal Reguladora de Energía, Nora Mead Brownell, advirtió ayer que «está claro» que «más allá de las causas, el sistema energético de nuestro país necesita urgentemente actualizarse».

«Es evidente que el sistema fue incapaz de soportar la economía de hoy» de la superpotencia económica mundial, afirmó Mead, mientras que el gobernador de Nueva York, George Pataki, le hizo eco señalando que «necesitamos saber que se están tomando las medidas necesarias para evitar que esto vuelva a suceder».

«Nosotros todavía no sabemos, y no sé de nadie en Washington, Ottawa o algún otro lugar que sepa con certeza qué fue lo que ocurrió», dijo Pataki.

«Todo está volviendo a la normalidad», dijo ayer por su parte el primer ministro de la provincia canadiense de Ontario, Ernie Eves, quien prometió tomar «medidas muy bien calculadas para asegurarnos que tendremos la energía necesaria para cubrir las necesidades esenciales».

Reflejando un sentimiento generalizado entre gobiernos y pobladores, Eves dijo que «la gente no puede ser frívola en la utilización de energía».

Mientras los funcionarios hablaban por radio y televisión para tranquilizar a sus compatriotas, el subterráneo de Nueva York retomó su recorrido a la medianoche del viernes y millones de personas volvieron a encender sus sistemas de aire acondicionado y a tomar agua potable, que reapareció en los grifos gracias a la renovada presión en los equipos potabilizadores municipales.

Miles de personas estaban esperando ayer poder subirse a vuelos alternativos en los aeropuertos Kennedy, La Guardia y Newark, que atienden la ciudad de Nueva York y figuran entre los más transitados del mundo.

«Esencialmente, el cien por ciento del suministro de energía fue restaurado a lo largo de todo el estado», anunció ayer Pataki, quien había prometido a sus electores «hacer todo lo necesario» para que los neoyorquinos puedan enfrentar el calor reinante en este verano boreal de altas temperaturas.

El gobernador admitió que el sistema estadual de suministro de energía estaba funcionando el sábado a un 43 por ciento de su capacidad.

«Nos encontramos en un delicado equilibrio entre lo que generamos y lo que consumimos», reconoció el gobernador, quien decidió mantener el estado de emergencia en Nueva York.

Tanto Pataki como las autoridades de los otros estados afectados por el apagón advirtieron a la población que busquen ahorrar energía de todas las maneras posibles, ya que «todavía no salimos del bosque», graficó ayer la gobernadora de Michigan, Jennifer Granholm.

«Si la gente no conserva energía, entonces tendremos que aplicar un esquema de apagones sucesivos», advirtió.

En Cleveland, la principal ciudad de Ohio, miles de habitantes tenían todavía problemas con el suministro de agua potable -al igual que en partes de Michigan- y miembros de la Guardia Nacional repartieron miles de galones del líquido entre los vecinos.

Las primeras investigaciones señalan que, al parecer, la cadena de desperfectos que puso a toda la región sin electricidad por más de 30 horas se originó precisamente en Cleveland.

«Eso no quiere decir que sea la culpa de alguien en Ohio», se defendió el director de la Comisión de Obras Públicas, Alan Schriber. Sin embargo, el consejo federal que revisa la confiabilidad del sistema energético estadounidense afirmó que sus estimaciones tienen «suficiente certeza».

La principal preocupación es que -señalaron- el sistema de producción eléctrica debería haber aislado automáticamente el desperfecto. «El problema tendría que haberse detenido después de que saltaron tres líneas» en la planta de Ohio, completaron. *

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