El número dos de los insurgentes dijo que ex presidenciable secuestrada está bien

Guerrilla de las FARC quiere reunirse con Kofi Annan

La entrevista de Reyes –concedida a la AFP y a un medio nacional en algún lugar de Colombia a comienzo de esta semana– es la primera entregada por las FARC desde que se rompió el proceso de paz el 20 de febrero de 2002, y en ella el jefe rebelde señala igualmente que su grupo está dispuesto a dialogar con algún representante de la Iglesia.

Acompañado de un moderno fusil y bajo una lluvia inclemente que acompañó los más de 40 minutos de la entrevista, Reyes se refirió al tema de Betancourt y del resto de secuestrados que la organización guerrillera quiere canjear por prisioneros de las FARC.

«El estado de salud de Ingrid es bueno; su estado anímico, igualmente. Naturalmente hay que entender que si uno está privado de su libertad, está pensando 24 horas en recuperar su libertad. Así están los camaradas que están en las cárceles, y así están también los que están en nuestro poder», dijo Reyes.

Agregó que «desde luego uno no puede ser irresponsable y decir que está absolutamente bien, porque no es cierto. Pero en cuanto a salud, en cuanto a lo demás, ella se encuentra bien».

También indicó, en referencia a versiones sobre el mal estado de salud de Betancourt, que «si alguien de los que está retenido en poder de las FARC se enferma, nuestros médicos los atienden, nuestros médicos los formulan y se les consigue tratamiento para superar su calamidad».

Reyes señaló igualmente que los secuestrados que las FARC considera políticos, sólo serán liberados en el marco de un acuerdo humanitario.

«La señora Ingrid Betancourt, lo mismo que los militares que están en poder de las FARC, y los políticos que están en los canjeables, una vez se firme el acuerdo, inmediatamente recuperarán la libertad, cuando los nuestros también salgan de las cárceles», dijo.

Consultado sobre la preocupación de las familias de secuestrados por la falta de pruebas de supervivencia, Reyes señaló que «está bien que tengan esa preocupación. Y cada vez que hay una posibilidad se envían las pruebas».

«Lo que pasa es que el gobierno se atraviesa siempre en el medio para impedir que esas pruebas salgan. Estamos buscando cómo garantizar que las pruebas salgan con más regularidad», agregó.

Reyes señaló igualmente su disposición a reunirse con Kofi Annan. Queremos «explicarle nuestro punto de vista frente al país, de manera que el señor Kofi Annan pueda entender como es que nosotros vemos la problemática del país, cuáles pueden ser las soluciones».

«El ya oyó a los representantes del gobierno y al mismo presidente, ahora necesitamos que oiga a la otra parte. Es en ese sentido que le hemos pedido al señor secretario una conversación sobre ese tema», indicó.

«Yo estoy dispuesto a irme ya a explicarle en una de las sesiones de la ONU o a él personalmente, o a quién él delegue, esa posición política de las FARC», recalcó.

También se refirió al interés de su organización en recibir a algún representante de la Iglesia, siempre y cuando no asista a nombre del gobierno.

«Las FARC no pueden recibir a nadie del gobierno, y no lo va a recibir porque el gobierno lo que ha ofrecido es guerra. Si la Iglesia tiene interés en conversar con las FARC como Iglesia para facilitar un proceso, eso es distinto a que lo haga a nombre del gobierno».

«Bienvenido el representante de la Iglesia que quiera conversar con nosotros y conocer de nuestra parte el interés que tenemos por la solución de los problemas que afectan a Colombia», añadió.

En la entrevista, Reyes acusó al presidente Alvaro Uribe de haber fabricado a través de la prensa un «país virtual», y aseguró que la política de mano dura del mandatario no ha «afectado en nada» a la organización.

Enfocado en el tema de un acuerdo humanitario, reiteró condiciones ya en el pasado rechazadas por el gobierno, entre ellas la desmilitarización de los sureños departamentos de Caquetá y Putumayo, que suman casi 120.000 km2.

Consultado sobre por qué se pedía tan amplia extensión, Reyes dijo que «las FARC no están mendigándole al Estado los dos departamentos. El problema de la paz es más importante que cualquier otra situación que haya que resolver en el país».

También reconoció que las FARC siguen manteniendo contactos internacionales, aunque reconoce que éstos se han dificultado, si bien no en la magnitud en que supone el gobierno nacional.

Igualmente señaló que las FARC son respetuosas de los países fronterizos, a los que ve como «amigos de Colombia».

«Las FARC no están en guerra con los países vecinos ni con ningún país del mundo. Nosotros somos respetuosos de las decisiones de los demás pueblos», señaló. Pero advirtió sobre fuerzas multinacionales en Colombia. «Las FARC por principio tienen que luchar contra cualquier ejército invasor que atente contra nuestra soberanía», señaló el líder guerrillero. *

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