Paro nacional en Chile con incidentes aislados
El paro «es absolutamente parcial», aseguró el ministro del Interior, José Miguel Insulza y agregó que ninguna empresa productiva» (industrial) está parada».
La izquierdista Central Unitaria de Trabajadores (CUT) admitió una adhesión incompleta a su convocatoria, pero aseguró que muchas actividades se detuvieron en más de 80%.
«No nos parecen adecuados los intentos de minimizar nuestra convocatoria», dijo el líder de la entidad, Arturo Martínez y agregó que «las ciudades del país no están normales».
La huelga «es contundente», enfatizó, sin dar cifras, el presidente del gremio de los profesores, Jorge Pavéz, pero, el Ministerio de Educación dijo que un 60% de los maestros de Santiago estaban en sus puestos.
El llamado de la CUT, el primero desde la restauración de la democracia en 1990 tras la dictadura del general Augusto Pinochet, exige «formas de distribuir mejor la riqueza».
«Aquí los que se la están llevando son las transnacionales, las multinacionales, las grandes cadenas y los ricos», dijo Martínez en vísperas del paro.
A comienzos de la tarde, la televisión mostraba en vivo un transporte colectivo fluido en los distintos sectores de Santiago (6 millones de habitantes), no obstante que la CUT anunció la paralización del 100% de choferes de ómnibus y taxis.
A la misma hora, seis marchas de huelguistas por el centro de la capital, autorizadas por la Intendencia (gobernación) hacían sus recorridos con sólo cientos de participantes.
Tras las caminatas, grupos que portaban banderas del Partido Comunista y pancartas contra el gobierno del presidente Ricardo Lagos bloquearon la avenida de la La Alameda frente a la sede de la CUT. «Lagos traidor», escribieron en el pavimento.
Carros de Carabineros alejaron a los manifestantes con disparos de chorros de agua y gases asfixiantes, en incidentes que se mantuvieron hasta el inicio de la tarde.
Las oficinas públicas metropolitanas abrieron sus puertas, pero la demanda de trámites fue decaída, aparentemente por la abstinencia de público temeroso de actos de violencia durante la jornada.
Cinco de los seis hospitales estatales de la zona sur de la capital, cuyos personales se sumarían a la huelga de la CUT, atendieron normalmente, dijo el jefe local del Servicio de Salud, Osvaldo Salgado.
A primera hora del día, huelguistas bloquearon avenidas y carreteras en Santiago, Calama (norte) y Rancagua (sur), pero la policía despejó las vías con piquetes antimotines. *
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