40 muertos y 79 heridos dejó el atentado checheno contra el hospital militar ruso

Desbaratan atentado en el Cáucaso

El atentado frustrado, según la agencia rusa Interfax, iba a consumarse en Grozny, donde los investigadores federales hallaron en un edificio en ruinas un potente artefacto confeccionado con ocho kilogramos de explosivos plásticos, listo para ser detonado.

En tanto, la investigación sobre la masacre ocurrida el viernes en Mozdok es seguida muy de cerca por el presidente ruso, Vladimir Putin, quien apuntó contra la guerrilla islámico-independentista chechena, acusada de «querer desestabilizar el Cáucaso norte».

Este tipo de atentados se convirtió en los últimos tiempos en una trágica constante, cuyo trasfondo es el conflicto checheno entre las fuerzas federales rusas y la guerrilla islámico-independentista.

La cadena de atentados promovió que se tomaran importantes medidas de seguridad en la región para proteger objetivos sensibles alejados de Moscú, donde ya hace veinte días se cerró gran parte de la Plaza Roja a los visitantes después del ataque perpetrado por dos jóvenes kamikazes chechenos el pasado 5 de julio en el aeródromo de Tushino durante un concierto de rock.

En este marco, ayer se logró desbaratar otro ataque con explosivos en Grozny, Chechenia, gracias al hallazgo de un sofisticado explosivo que fue desactivado poco antes de explotar, mientras unas 1.300 personas -entre militares y civiles- continúan excavando los escombros del hospital de Mozdok destruido por la explosión del viernes.

La cifra oficial de muertos ascendió ayer a 40, dijo el ministerio de Defensa Civil ruso, que informó que los heridos suman 79 y que se continúa buscando a varios desaparecidos.

El atentado suicida con un camión-bomba ocurrió frente al hospital militar de Mozdok, en la república autónoma rusa de Osetia del Norte, en el límite con Chechenia. No hay datos sobre el o los kamikazes que viajaban en el vehículo, ni reivindicaciones del ataque.

Mientras el presidente de la región, Aleksandr Dzasokhov, decretó para el lunes jornada del luto oficial, el presidente Vladimir Putin convocó esta mañana al Kremlin al jefe de los servicios de seguridad federales, Nikolai Patrushev, y al Procurador general de Rusia, Vladimir Ustinov, para una reunión operativa.

Putin además envió a Osetia al ministro de Defensa, Serghiei Ivanov, quien anunció que se ordenaron investigaciones de todo tipo para indagar sobre lo ocurrido en Mozdok y para determinar si hubo omisiones y complicidad interna para facilitar el ataque.

Ivanov le dijo a la agencia Itar-Tass que ya se sabe a quién pertenecía el camión que explotó con «una tonelada de explosivo» en su interior contra uno de los edificios, de tres plantas, del hospital, aunque no dio más datos.

El ministro agregó que los militares del puesto de guardia del hospital transgredieron órdenes, y anticipó que también se investigará a algunos médicos y en particular a la dirección sanitaria del hospital.

Por su parte, Putin envió ayer un telegrama de condolencias por las víctimas del atentado suicida en Osetia de Norte, en el que subraya que «el terrorismo no conseguirá detener el proceso político» encaminado por el Kremlin para la pacificación de Chechenia y del Caúcaso ruso. *

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