Transportaba 62 soldados españoles que retornaban de Afganistán

74 muertos al caer un avión

Nadie quedó con vida tras el accidente, y de los restos del avión que quedaron esparcidos en una vasta área, fueron recuperados los 74 cadáveres de las personas que viajaban a bordo.

En el aparato aéreo, un Yak-42 que había hecho una escala en Biskek, capital de Kirguizistán, viajaban 62 militares (40 del ejército, 21 de la fuerza aérea y uno de la Guardia Civil) de la fuerza internacional de paz en Afganistán (ISAF).

El grupo retornaba a España tras cuatro meses de operaciones en ese país asiático.

Se trata del accidente de avión más grave que sufrieron las Fuerzas Armadas españolas.

El avión, un Yakolev 42 ucraniano de la compañía Sredizemnomorskie, alquilado por España, se estrelló a las 3.30 (1.30 GMT) cerca del aeropuerto de Trabzon, cuando intentaba por tercera vez aterrizar para cargar combustible.

El embajador español en Turquía, Manuel de la Cámara, atribuyó a un «error del piloto» el accidente aéreo, según declaró a Radio Nacional de España (RNE).

El Ministerio de Defensa español apuntó a la «espesa niebla de la zona» montañosa donde el avión se estrelló, como causa del accidente.

De los militares españoles fallecidos, 18 eran oficiales, 33 suboficiales y 11 miembros de tropa, y la mayoría estaba en la Base Militar de Castrillo del Val (Burgos), y en el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo y en el ALA 31 de Zaragoza.

El ministro de Defensa español, Federico Trillo, viajará a Turquía junto con un equipo de forenses y otro de investigación de accidentes del Ejercito de Aire para coordinar los trabajos de investigación y repatriación de los cadáveres.

El Yakolev 42 pertenecía a la agencia europea de la OTAN, NAMSA.

Un responsable de la compañía ucraniana que alquiló el aparato, creada hace cuatro años para realizar vuelos a Egipto, Grecia, Italia, Líbano, España y Turquía, aseguró que «el avión respondía a todas las normas de seguridad».

Los restos del avión, que se partió en dos y se incendió, fueron encontrados por los equipos de rescate en una zona montañosa cerca de Maska, a 35 kilómetros del aeropuerto de Trabzon.

Los primeros grupos de ayuda dijeron que debieron esperar unos 20 minutos, a causa de las llamas, antes de poder acercarse al avión.

El presidente de la Comisión de la UE, Romano Prodi, expresó sus condolencias a España por el accidente aéreo.

«Deseo manifestar mis condolencias al gobierno y al pueblo español por esta tragedia, y la solidaridad la quiero extender en particular a las familias de los soldados, que en este momento están llorando», dijo Prodi.

También el papa Juan Pablo II manifestó ayer su profundo dolor por la muerte en Turquía de 74 personas, entre ellas los 62 militares españoles. *

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