Miembros del ex ejército iraquí amenazan con atentados
La ira crece a tal punto en el seno del ex ejército iraquí, disuelto la semana pasada por Estados Unidos, que sus oficiales, excluidos del cobro de salarios que están recibiendo todos los funcionarios locales, amenazaron con atentados si su situación no se regulariza antes del lunes próximo.
«Si nuestra situación no se soluciona, amenazamos con alzarnos en armas», declaró ayer lunes a la AFP el coronel Ahmad Abdalá, durante una manifestación de un centenar de oficiales en Bagdad.
«Somos militares acostumbrados al combate y tenemos candidatos al martirio», afirmó por su parte el teniente coronel Ziad Jalaf, refiriéndose a los atentados suicidas. «Recuperaremos por la fuerza lo que hemos perdido por la fuerza», amenazó.
El viernes pasado, el administrador civil norteamericano en Irak, Paul Bremer, anunció la disolución del ejército iraquí (cerca de 400.000 hombres), para constituir antes de setiembre una nueva fuerza militar, en la que no estarán presentes los miembros del ex partido en el poder, el Baas.
Un portavoz de la coalición afirmó, no obstante, que todos los militares recibirían un salario salvo los oficiales superiores que hubiesen pertenecido al Baas.
«No vamos a pagarles», insistió el director de la Oficina de reconstrucción y de ayuda humanitaria (ORHA), el norteamericano Jay Garner. «Tendrán que conseguir un trabajo», aconsejó.
Con respecto a las familias de los militares, castigadas con esta medida, Jay Garner admitió que el asunto debería ser estudiado.
De todos modos, añadió categóricamente, «ningún miembro de los servicios de Información y de la Guardia republicana recibirá un centavo».
Un oficial superior del ejército de Saddam Hussein, el general Raed al-Ani, quien afirma haber depuesto las armas sin que mediase combate, estimó que si «Estados Unidos cree que puede atacar a los militares no pagándoles, no puede en ningún caso castigar a sus familias». *
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