Chechenia: rebeldes islámicos anuncian ofensiva contra Rusia
La guerrilla chechena anunció ayer una serie de «operaciones de guerra a gran escala» contra las tropas militares rusas, según lo decidió una cumbre de jefes militares rebeldes en el Cáucaso.
Lo anunció ayer Dokku Umarov, comandante del Frente Sudoccidental de la Guerrilla, citado por la agencia Kavkaz.
Umarov explicó que el 11 de mayo pasado se llevó a cabo una cumbre de la que participaron los principales comandantes militares, entre ellos Abdullah Shamil (nombre árabe de Shamil Basayev, luego de la operación en el teatro Dubrovka de Moscú), y de su brazo derecho, el árabe Abu Walid.
Walid, quien combatió en Afganistán junto a los mujaidines contra los soviéticos, está acusado por los rusos de ser uno de los organizadores de los atentados que en 1999 causaron en Mosca y en Volgodonsk unos 300 muertos.
En cambio, la guerrilla acusa a los servicios secretos rusos (FSB) por esos atentados, que anticiparon el segundo conflicto checheno.
Umarov dijo ayer que durante la cumbre en el Cáucaso «preparamos operaciones de guerra a larga escala, que serán noticias muy buenas para todos los musulmanes del mundo».
Según Umarov, «la guerra santa que los musulmanes de Chechenia están combatiendo, sirve como ejemplo para todos los musulmanes del mundo».
La cumbre rebelde se desarrolló poco antes del atentado con camión-bomba, que causó unos 79 muertos en Zanmenskoie, además de la destrucción de la sede del FSB y la administración local pro-rusa.
El atentado, que coincidió con el aniversario de la firma del tratado de paz de 1996, que puso fin a la primera guerra chechena, fue reivindicado por Basayev en nombre de su «Batallón de los Mártires».
Esa organización fue puesta por Estados Unidos en la lista de redes terroristas, por pedido del gobierno de Moscú.
Días atrás Basayev, suspendido por el presidente separatista Aslan Maskhadov como comandante en jefe de toda la estructura militar de la resistencia, había advertido que los atentados se extenderán en toda la república y en toda la federación hasta que sea atacado «el último ocupante ruso».
El comandante separatista expresó que los rebeldes tiene derecho a usar, frente al «terrorismo» ruso, «todos los medios a su disposición» para liberar su patria.
Según analistas políticos, las declaraciones de Umarov y Basayev, y la secuencia temporal entre la cumbre militar y los atentados, parecen sugerir que las «operaciones de guerra a larga escala» incluyen la ofensiva tanto contra el ejército como atentados terroristas.
En tanto, la Duma (cámara baja del parlamento ruso) aprobó hoy en primera lectura el proyecto de amnistía que presentó el presidente Vladimir Putin, el cual perdonará los crímenes «no graves» cometidos durante el conflicto en Chechenia.
La medida, reservada a los combatientes de ambos frentes, y sobre todo para los rebeldes dispuestos a deponer las armas antes del 1º de agosto de 2003, obtuvo 354 votos a favor y sólo 18 en contra, y cuatro abstenciones, informó ayer la agencia Interfax.
Están excluidos de la amnistía, los casos de homicidios, las violaciones, los secuestros y otros delitos particulares.
La medida forma parte del proceso de normalización que Putin está tratando de llevar adelante en Chechenia.
Se trata de un proceso que excluye cualquier diálogo con la cúpula militar de la guerrilla, a la que el Kremlin acusa de terrorismo, y que apunta a crear diferencias entre los líderes y los milicianos rebeldes, para inducir a éstos últimos a que se rindan.
El proceso de normalización forma parte del referéndum que se realizó en marzo pasado en la república, para reafirmar la pertenencia de Chechenia a la Federación Rusa.
El referéndum y el proyecto de amnistía están considerados por el Kremlin como condiciones esenciales para la celebración, a fines de 2003, de elecciones locales, legislativas y presidenciales. *
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