Imprecisión en cuanto al calendario político iraquí

Los baasistas en la mira

El administrador civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, que prometió al comenzar sus tareas hace una semana erradicar lo que queda del régimen de Saddam Hussein, prohibió definitivamente el viernes que los ex responsables del Baas ocupen puestos de funcionarios.

Este anuncio parece destinado a apaciguar la preocupación de un número creciente de iraquíes que teme que los ex baasistas vuelvan a ocupar puestos de responsabilidad, y coincide con el trabajo de las autoridades de la coalición que intentan acelerar el regreso a la normalidad del país, librado al caos desde la caída de Saddam Hussein el 9 de abril.

Según un responsable de la Oficina de Reconstrucción y de Ayuda Humanitaria (ORAH), creada por Estados Unidos en Irak, la medida anunciada por Bremer concierne a entre 15.000 y 30.000 altos responsables del Baas, a pesar de que los ex baasistas que intentan recuperar sus antiguos puestos es muy inferior a ese número.

Un decreto publicado el viernes por Bremer subraya que los altos responsables del Baas tendrán prohibidos «los puestos de decisión y de responsabilidad en la sociedad iraquí», de manera que «el gobierno representativo de Irak no se vea amenazado».

La prohibición deberá cumplirse en todas las administraciones e instituciones públicas, como universidades, hospitales y empresas nacionales.

Desde que el Baas llegó al poder en 1968, y hasta la caída del régimen, sólo los miembros de este partido podían acceder a puestos de responsabilidad en Irak.

La administración civil estadounidense en Irak que trabaja para restablecer el orden y relanzar el funcionamiento de los diferentes ministerios, fue criticada por haber reclutado a ex miembros del Baas.

El jefe kurdo Masud Barzani afirmó que el encuentro con Bremer estuvo centrado «en los desafíos que plantea la seguridad, las condiciones de vida del pueblo iraquí y los asuntos más importantes que el país debe solucionar».

«Nuestros puntos de vista fueron muy similares, idénticos en ciertos puntos», indicó.

«Tengo la esperanza de que juntos podremos enfrentar los desafíos y las dificultades y serle útil al pueblo iraquí», agregó.

El «Consejo de los Siete» dirigentes de la ex oposición a Saddam Hussein, con los que Bremer se reunió el viernes, debe preparar la realización de un congreso nacional que deberá elegir un gobierno provisorio.

En un principio esta reunión se debería realizar a finales de mayo, pero el enviado británico a Irak, John Sawers, que participó en la reunión, dejó entender que podría ser atrasada.

El eventual atraso de esta conferencia podría ser mal recibida ya que varios ex opositores al régimen de Hussein criticaron el trabajo estadounidense centrado en la vida política en detrimento de los temas más urgentes, como el de la seguridad. *

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