EEUU minimizó el uso de bombas de fragmentación
El general Richard Myers, jefe de estado mayor conjunto, indicó a fines de abril que cerca de 1.500 bombas de fragmentación fueron lanzadas durante la operación ‘Libertad de Irak’ de las cuales sólo 26 impactaron en zonas civiles causando un muerto.
Pero estas afirmaciones se contraponen con el número de heridos que fueron atendidos en los hospitales iraquíes, los testimonios de civiles y de responsables de la defensa de varias ciudades, según el semanario que cita al responsable de la defensa civil de Kerbala, Abdoul Karim Mussan.
Mussan afirma que sus hombres recuperaban un millar de minibombas fragmentarias por día en las zonas que no eran consideradas como blancos por las fuerzas estadounidenses.
El cirujano en jefe del hospital Al Hussein de Kerbala, Ali Iziz Ali, indicó a Time que arribaron 35 cuerpos al nosocomio tras la caída de la ciudad el 6 de abril, entre ellos varios con mutilaciones por explosiones de bombas de fragmentación.
Otras cincuenta personas fueron atendidas por heridas estrechas pero profundas, del tipo que producen este tipo de bombas.
Liberan a otros 325 prisioneros de guerra iraquíes
El mando central estadounidense (Centcom), radicado en Qatar, anunció este domingo la liberación de 325 prisioneros de guerra iraquíes durante las últimas 24 horas, con lo que el número total de prisioneros liberados se eleva a 6.070.
«Otro grupo de 325 soldados iraquíes capturados durante la operación ‘Libertad de Irak’ fue liberado», señaló en un comunicado el Centcom, que no dijo dónde habían estado retenidos esos prisioneros.
El Centcom añadió que «casi 3.200 prisioneros de guerra enemigos siguen detenidos por la coalición».
Explicó que en total habían sido liberados 6.070 iraquíes capturados durante la guerra, de los cuales 3.002 no formaban parte del ejército regular.
El Pentágono señaló a principios de abril que los tribunales militares norteamericanos en Irak habían empezado a pronunciarse sobre el estatus de los prisioneros de guerra iraquíes.
Oficiales norteamericanos a cargo de la vigilancia de los campos de prisioneros afirmaron que quienes pudieran probar que eran civiles serían liberados.
Los demás deberían ser incluidos en dos categorías: prisioneros de guerra enemigos o combatientes ilegales, añadieron esos oficiales.
En la primera categoría entran los soldados que hayan luchado uniformados, la segunda comprende a todos los demás, incluidos los fedayines de Saddam Hussein y los milicianos de su partido, el Baas, que estaba en el poder en Irak. *
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