La Marina yanki levó anclas de Vieques
Desde el primer minuto del día 1º de mayo la Marina de Guerra de EEUU levó anclas de la isla de Vieques, según el compromiso arrancado al gobierno de Washington por la lucha acendrada del pueblo puertorriqueño y en particular de los habitantes de la Isla Nena. Mientras el cielo se iluminaba por las luces de 68 cohetes, uno por cada año de permanencia de la American Navy, millares de eufóricos viequenses irrumpieron en el Campamento García, donde fueron destruidos símbolos de la presencia militar. Para el líder independentista Rubén Berríos, fue ésta la mayor victoria del pueblo desde la gesta de Betances y las luchas por la independencia del siglo XIX. No obstante, las instalaciones de la marina de Vieques fueron traspasadas al departamento del Interior del gobierno de EEUU, su devolución a Puerto Rico depende del Congreso, conservan el radar gigante y no se descontaminó la isla. La lucha continúa.
Celebran el fin de 60 años de bombardeos
«Con lágrimas y risas, con abrazos y mucha emoción –dice una crónica– cerca de la medianoche contingentes de activistas que durante años lucharon por la salida de la Navy pisaban la zona restringida, se abalanzaban sobre la garita de entrada, que fue destruida a martillazos, y luego ingresaron a los terrenos de la Marina». Los ánimos de los participantes (estimados en cinco mil) se enardecieron cuando trascendió que la apertura de los portones, prevista para las 00.01 del 1º de mayo, se postergaría hasta la tarde. La tensión aumentó cuando un grupo de manifestantes destruyó instalaciones militares, se apoderó de varios camiones y los lanzó contra la verja para derribarla. En un enorme cartel a la entrada de la base, las palabras: «Restricted area. Authorized personal only» fueron tachadas y sustituidas por Libre en gruesos caracteres. Algunos funcionarios del Servicio de Pesca y Vida Silvestre del gobierno de EEUU debieron abandonar el lugar en vehículos militares. La senadora Norma Burgos, del Partido Nuevo Progresista, declaró: «Hay que estar aquí para ver la carga emocional que tenía ese pueblo, deseoso desde hace más de seis décadas de disfrutar de la paz». Los manifestantes llevaban camisetas con leyendas por la paz en la isla y celebrando la salida de la Marina.
Los festejos se extenderán hasta el 4 de mayo y comprenden fuegos artificiales, conciertos, caravanas por los barrios y una gran marcha desde la plaza central hasta los portones de la base militar, con entrada masiva a la zona desmilitarizada; colocación de una gran cruz en el área de bombardeos; misa y acto ecuménico contra la guerra y por la paz en el mundo; vigilia de celebración por el cese de los bombardeos; visita a los cementerios en recordación a los mártires de la lucha por la paz en Vieques (entre ellos el guardia muerto por «error colateral»); actos de veteranos viequenses por la paz y de veteranos de la guerra de Vietnam. No se olvide que allí fueron enviados batallones puertorriqueños.
Bombas vivas, napalm y uranio reducido
También habrá actos de reconocimiento a quienes practicaron la desobediencia civil, como el congresista demócrata Al Cason. Este marchó junto a los manifestantes que en sucesivas acciones violaron la prohibición de ingresar a la zona militar, y ahora plantea que los fondos destinados a la guerra de Irak estarían mejor empleados en descontaminar Vieques, gran asignatura pendiente.
En efecto: durante 68 años gran parte de Vieques fue transformada por EEUU (que sustituyó a España en 1898 en la colonización de Puerto Rico, donde erigió diez bases militares) en un polígono de tiro para prácticas con bombas vivas, e incluso con napalm y uranio empobrecido, y en base para maniobras conjuntas con países de la OTAN. La isla está totalmente contaminada, la población sufre una crisis de salud. Durante décadas los viequenses libraron una lucha valerosa, con acciones audaces, por la salida de la Marina, que contaron con apoyo masivo del pueblo puertorriqueño (que se sigue manifestando hoy) y amplia solidaridad internacional. Así lograron la convocatoria de un plebiscito sobre la presencia de la Marina, que se efectuó el 29 de julio de 2001. A pesar del dinero y la presión del gobierno de Washington, el 68% de los residentes se pronunció por el cese inmediato y permanente de toda actividad militar y de los bombardeos, por la salida de la Marina, a favor de la limpieza de las tierras y su devolución al pueblo de Vieques.
Una inmensa victoria
Se ha dado un gran paso, pero quedan importantes temas por resolver. Los terrenos desalojados por la Marina no han sido transferidos al pueblo de Vieques, como éste lo exigía, sino que pasan al Servicio de Pesca y Vida Silvestre, adscripto al Departamento del Interior de EEUU. Las fuerzas militares de EEUU siguen manteniendo en su poder el puesto de comunicación en Monte Pirata y los terrenos que albergan el radar Rothr (Retocable Over the Horizon Radar), que permite la vigilancia sobre toda América Latina hasta la Patagonia. También se quedan con terrenos al oeste donde se almacenaban municiones.
Tienen máxima vigencia a los reclamos de descontaminación y limpieza de las tierras viequenses, y de la atención a la salud, compensaciones y tratamiento a los muchos habitantes que sufren las consecuencias de las continuadas actividades militares en la isla.
La lucha continúa
Por todos esos puntos, la lucha continúa. Mientras tanto, prosiguen las celebraciones. Ayer llegaban a Vieques millares de personas en transbordadores especiales desde la isla Grande, para participar en una marcha desde el puerto de lanchas hasta el antiguo Campamento García. Esta fase de la lucha cuenta con el aliciente de los significativos éxitos alcanzados, demostrativos de que la lucha permite alcanzar conquistas cuando se libra con un pueblo unido y logra concitar, como en este caso, una solidaridad internacional de vasto alcance. *
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