Castro: un ataque norteamericano contra la isla tal vez signifique "el último de los ataques fascistas" del gobierno de Bush
El presidente cubano, Fidel Castro, defendió ayer la revolución socialista, alertó que «el mundo está comenzando a ser regido por métodos y concepciones nazis» y advirtió que un eventual ataque norteamericano contra la isla tal vez signifique «el último de los ataques fascistas» del gobierno de George W. Bush.
«No deseamos que la sangre de cubanos y norteamericanos sea derramada en una guerra, pero jamás un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender, ni convicciones tan profundas por las cuales luchar», afirmó Castro durante los actos centrales de ayer en La Habana con motivo del Día Internacional de los Trabajadores.
Castro encabezó los actos que se iniciaron poco antes de las 8.00 locales en la Plaza de la Revolución, colmada desde muy temprano por más de un millón de cubanos, según las autoridades.
Bajo la consigna «En defensa del socialismo», por la paz en el mundo y la liberación de los cinco cubanos detenidos en Estados Unidos por cargos de espionaje, los actos se desarrollaron en La Habana y en el interior del país.
Castro explicó que en Cuba nunca se investigaron o elaboraron armas biológicas, y recordó que tampoco existen fuerzas paramilitares ni escuadrones de la muerte y que no se realizan ejecuciones extrajudiciales ni se aplica la tortura.
En su discurso, el presidente ennumeró los «logros» de su gobierno en cuatro décadas, entre ellos la erradicación del analfabetismo y la reducción de la mortalidad infantil.
Castro, de uniforme verde oliva, dedicó una gran parte de su mensaje a los últimos acontecimientos en la isla y en especial al agravamiento del enfrentamiento permanente con Washington.
En ese sentido, procuró desbaratar cualquier argumento que justifique una intervención estadounidense contra la isla, objetivo final sostiene La Habana de la escalada de hechos violentos en el país, como los recientes secuestros de aviones y embarcaciones.
Para Cuba estos episodios son promovidos por Washington a través de su representante en la isla, James Cason responsable de la Oficina de Intereses en La Habana en conexión con lo que llama «mafia terrorista» en Miami.
En Cuba, subrayó Castro, «jamás se investigó o elaboró arma biológica alguna», porque ello estaría en abierta contradicción con la educación y formación del personal científico de la isla.
Tampoco, añadió, «se rinden cultos ni se exaltan valores» de la sociedad de consumo, no existe el culto de la personalidad, «no existen fuerzas paramilitares ni escuadrones de la muerte, ni se realizan ejecuciones extrajudiciales ni se aplica la tortura».
«Nuestro país asimila lo mejor de otras culturas y combate lo que enajena y envilece», razonó Castro.
El presidente defendió las ejecuciones, el 11 de abril, de tres secuestradores de la lancha de pasajeros «Baragua», quienes tomaron 50 rehenes, entre ellos varios niños, y explicó que la medida se aplicó en cumplimiento de leyes locales.
«No podemos vacilar jamás cuando se trata de proteger la vida de los hijos de un pueblo decidido a defenderse hasta el final», añadió.
Se refirió expresamente a la posición del papa Juan Pablo II contraria a la pena de muerte y dijo que «hacia Su Santidad siento un profundo y sincero respeto y admiro su noble lucha por la vida y por la paz».
Sin embargo, añadió, «estoy seguro de que nunca (el Papa) hubiera aconsejado a los chiítas y sunnitas dejarse matar sin defenderse, y tampoco aconsejaría algo así a los cubanos».
«El sabe que es un problema entre el pueblo de Cuba y el gobierno de Estados Unidos», expresó.
«No cederemos ante presión alguna, estamos dispuestos a defender la patria y la revolución con las ideas y con las armas y hasta la última gota de sangre», enfatizó.
El presidente cubano también dijo que el mundo «está comenzando a ser regido por métodos y conceptos nazis».
Sobre una eventual intervención estadounidense contra el país, Castro advirtió que ese ataque «significaría tal vez el último de los ataques fascistas de esta administración» ya que las pérdidas humanas «estarían muy por encima del presupuesto de vidas de sus hijos que el pueblo norteamericano estaría dispuesto a pagar por las ideas y aventuras del presidente Bush». *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad