"¿El helicóptero lo espera a la salida?"

Insultos para el ex presidente Fernando de la Rúa

«¿El helicóptero lo espera a la salida?», le preguntó irónicamente una persona del público, en alusión a su abandono del poder el 20 de diciembre de 2001 en una nave desde los techos de la Casa de Gobierno.

De la Rúa votó en horas de la tarde en el porteño y exclusivo barrio de Recoleta, en la mesa 4996 del colegio Domingo Faustino Sarmiento, al que acudió acompañado por una fuerte custodia y del que se retiró sin formular declaraciones.

«Traidor», «rata» fueron algunos de los calificativos que tuvo que soportar el ex mandatario.

Mientras, un furioso votante le gritaba: «Traicionaste al radicalismo, te escapaste de la Rosada (Casa de Gobierno)».

La renuncia de De la Rúa, tras una revuelta popular que dejó 30 muertos, provocó un verdadero sismo en la Unión Cívica Radical (UCR), cuyo candidato en la presente elección tiene una intención de votos de menos del 3%, según sondeos.

Dos ex afiliados radicales se presentaron por fuera del centenario partido y figuran entre los cinco postulantes que aspiran a disputar la segunda vuelta el 18 de mayo: el economista conservador Ricardo López Murphy y la diputada socialcristiana Elisa Carrió.

Candidatos a presidente y vicepresidente en Argentina fueron insultados y hostilizados cuando votaban en las elecciones del domingo, incidente menor que fue repudiado por otros aspirantes y dirigentes políticos.

Militantes de Quebracho (izquierda) hostilizaron al candidato conservador Ricardo López Murphy y a Daniel Scioli, compañero de fórmula del peronista progresista Néstor Kirchner, acusándolos de «personeros de la entrega y la destrucción nacional» al momento de presentarse a votar.

«Hay gente que es intolerante, que no admite que se ejerza el derecho a votar en libertad, quiero decirles a ellos que no les tengo miedo», señaló molesto López Murphy en la localidad de Adrogué, una zona de clase media alta al sur de la capital.

A su vez Scioli, un ex campeón mundial de motonáutica, aseguró más calmo que tiene «la conciencia tranquila» y que confía en su «lucha», mientras se retiraba del centro de votos caminando.

Los ‘escraches’ (señalamientos públicos) fueron repudiados por el presidente Eduardo Duhalde y por dirigentes de otras agrupaciones.

«Es una vergüenza que suceda eso», sostuvo Duhalde en breves declaraciones tras emitir el sufragio en la periferia sur de Buenos Aires.

El ex mandatario y candidato derechista del peronismo Carlos Menem consideró que es una «pésima actitud que no se compadece con lo que queremos los argentinos».

«Está muy mal, no hay que ‘escracharlos’, qué sentido tiene. En todo caso habría que ‘escrachar’ a los ‘escrachadores’, que son los que crean situaciones de violencia y todo lo demás», agregó.

Kirchner, delfín de Duhalde en el seno del gubernamental peronismo, consideró «absolutamente repudiables» los insultos a Scioli, y a su contrincante, el neoliberal López Murphy.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires (principal distrito), el oficialista Felipe Solá, se sumó al repudio al considerar «lamentable este tipo de comportamiento, porque yo puedo entender que haya gente enojada, pero en realidad insultar y buscar chivos expiatorios es una actitud de cobardes».

El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el centroizquierdista Aníbal Ibarra, juzgó a su vez como «algo reaccionario y en algún punto antidemocrático» los hostigamientos a López Murphy y Scioli.

Pese a hacer campaña en contra de las elecciones, el titular del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, precisó que las organizaciones piqueteras respetan «el derecho democrático de expresarse» y que no irán «a ningún lugar donde esté ninguno de los candidatos».

No obstante, organizaciones ‘piqueteras’ de desempleados confirmaron que se manifestarán por el centro de Buenos Aires al cierre de los comicios. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje