Se prevén movilizaciones y cortes de calles

Desalojan a una empresa autogestionada

Justo a pocos días de las elecciones presidenciales, un juez ordenó el desalojo compulsivo de una empresa textil, Brukmam, autogestionada desde diciembre de 2001 por sus trabajadores, como respuesta a su abandono y vaciamiento pero claro, el magistrado entre el derecho al trabajo y el de propiedad, se pronunció por lo último.

El desalojo generó resistencias de vecinos y desde hace tres días por vigilia de organizaciones de izquierda, sindicales de base y de derechos humanos.

Los emprendimientos autogestionados, fueron respuestas activas para defender fuentes de trabajo y de ocupación y revelaron que es posible el manejo de la producción sin la presencia, e incluso la activa oposición y sabotaje, de los dueños. Se estiman en casi 200 las experiencias en este sentido, incluso en caso de empresas que se aprestan a exportar lo que producen.

En las últimas semanas la policía, por orden judicial, ha provocado el desalojo de otros casos, o de edificios abandonados donde funcionaban comedores que mitigan el hambre de los desempleados. O donde funcionan asambleas barriales para debatir como atenuar la situación de los más desposeídos. Esto es analizado como parte de una escalada para incidir en la polarización hacia candidatos de la derecha. Es que los cortes de rutas, calles y ocupaciones que fueron bien vistas meses atrás, han modificado el ánimo de amplios sectores ciudadanos.

Aunque el juez se ha negado a cualquier negociación que no implicara el desalojo, voceros de los dueños, han señalado que están dispuestos al diálogo y niegan que se propongan vaciar la fábrica, modernamente equipada, sino que se disponen a que sigan funcionando bajo su control. Cuando fue ocupada, los obreros lo hicieron para evitar el vaciamiento ante el pedido de convocatoria de acreedores que se había anunciado.

Ahora que Brukman está en funcionamiento con cierto éxito, y en un contexto más liviano que a finales del 2001, económicamente hablando, los propietarios quieren el control de un negocio lucrativo.

Experiencias exitosas

Los manifestantes que estos días rodean a la empresa resolvieron en una asamblea convocar la movilización masiva para hoy, además de efectivizar diversos cortes de ruta en las provincias del interior, que estarán a cargo de integrantes del Bloque de Piqueteros, confirmó el dirigente Beto Ibarra, del Movimiento Territorial Liberación.

De la machas participará también la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), pero las agrupaciones más radicalizadas le demandan que si no se logra una solución satisfactoria en los próximos días, que convoque a un paro nacional para el miércoles o jueves próximos.

Ayer frente a la planta, se concretó un festival artístico en solidaridad con los trabajadores, y se resolvió además que quienes no puedan asistir a la marcha de hoy expresen su adhesión cortando rutas y/o calles en lugares a decidir, por lo que en la práctica esos cortes pueden producirse en cualquier lado y en cualquier momento.

Todas estas acciones son para «pedir a las autoridades que se resuelva el problema y que se sienten a una mesa de negociación para que los trabajadores no pierdan su fuente de trabajo», enfatizó Ibarra.

Mientras tanto, el Gobierno porteño informó que «trabaja activamente» para solucionar el conflicto, pero el Poder Ejecutivo Nacional dejó en claro que «la que decidirá en el tema es la justicia» y no se tomarán medidas puntuales con el conflicto desatado en la textil». Un trabajador de la empresa manifestó que «hay que recuperar la fábrica a cualquier precio, a morir si es necesario» .

Por su parte, el apoderado de la textil, Jaime Muszkat, denunció que los trabajadores convirtieron la empresa en «un comité político» y dijo que «destruyeron una unidad productiva» que funcionó con «normalidad» hasta diciembre de 2001. No es lo que se ha visto desde finales de 2001 hasta ahora.

El titular de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), Agustín Vanella, denunció que los efectivos policiales apostados en la fábrica «no tienen placas de identificación y están portando armas con balas de plomo, que no son las reglamentarias para este tipo de procedimientos».

El desalojo, que fue dictaminado por el juez en lo criminal Jorge Rimondi, fue el tercero que vivieron los trabajadores de Brukman desde que a fines de 2001 tomaron las riendas de la fábrica, luego que sus dueños se presentaran en concurso de acreedores. Hay tensión y preocupación. *

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