Lo afirman casi todos los analistas argentinos

Menem gana en la primera vuelta y pierde en la segunda

Todo se verá: hasta ayer la más de media docena de encuestadores coinciden en que Menem en algunos casos o Néstor Kirchner para los otros, son los que en la primera vuelta del 27 de abril llegarían al tope, por una diferencia no mayor de tres puntos en uno y otro caso.

Luego, viene la gran sorpresa para todos: el avance del centro-derechista Ricardo López Murphy, quien en algunos sondeos ha desplazado del tercer lugar, pero con posibilidades de estar en el binomio ganador, Adolfo Rodríguez Saá. Para la mayoría, la líder del ARI, Elisa Carrió queda en quinto lugar, pero como subraya el columnista de La Nación, Joaquín Morales Solá, la luz entre el primero y la diputada es no mayor de seis puntos que sumados a la volatilidad de los sufragantes y los indecisos, no se puede cerrar ninguna puerta.

Una duda cruel aqueja a los jueces electorales: que con un segundo turno el 18 de mayo, no hay tiempo material para el conteo de votos oficial, es decir el que debe practicar la Justicia Electoral y por lo tanto hay que pensar que el 25 de mayo, Eduardo Duhalde no podrá entregar el mando. ¿Entonces? Entonces la Asamblea Legislativa debe designar otro primer mandatario, si es que Duhalde no acepta a que sea él mismo el encargado de finalizar la faena, por unos días (o semanas) adicionales.

Primero es lo primero. Los encuestadores Graciela Römer, Artemio López, Rosendo Fraga y Eduardo Fidanza sostienen dos cosas. Uno: que el próximo presidente de la Argentina no surgiría de una primera vuelta. Dos: que si bien el ex mandatario justicialista tiene grandes probabilidades de llegar al balotaje, es quien más rechazo despierta en la masa total de votantes.

Hay segunda vuelta si ninguno de los postulantes obtiene el 40 por ciento de los sufragios afirmativos válidamente emitidos. Pero si el candidato más votado obtiene entre 40 y 45 por ciento de los votos y una diferencia menor de diez puntos con su inmediato competidor, es el vencedor.

Estos encuestadores entrevistados por La Nación estiman que la segunda ronda podría dirimirse entre los tres aspirantes del peronismo, que justamente son quienes mayores intenciones de voto (con salvedades) registran en los sondeos. Tanto Menem como Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá están, desde esta óptica, mejor perfilados que los demás para disputarse el 18 de mayo la jefatura del Estado.

Pero los tres creen que el riojano llevaría las de perder incluso ante Ricardo López Murphy y Elisa Carrió. Según Fidanza, que el grueso de los electores de los otros candidatos votaría contra Menem y apoyaría a su eventual adversario, sea éste Kirchner, Rodríguez Saá, Carrió o López Murphy. Y sus palabras las sostienen sus sondeos en todas las combinaciones potencialmente probables.

Veamos. Cuando se consulta a la población por quién se pronunciaría en una segunda vuelta entre Rodríguez Saá y Menem el 39 por ciento optaría por el primero y el 26 por ciento lo haría por el segundo. Habría aquí además un 22% de voto protesta, un 7% de indecisos y un 6% no iría a votar. Si el escenario fuese Kirchner-Menem, un 41% se manifestaría en favor del gobernador de Santa Cruz, y un 27%, por el riojano. El voto protesta bajaría a 19%, los indecisos se mantendrían en 7% y no iría a votar un 6% (de lo que se informa por separado en el gráfico).

«Si Menem llega al balotaje y no tiene que enfrentar a Rodríguez Saá es esperable que buena parte del electorado peronista confluya hacia él. Es que ese voto histórico lo tiene primero a Menem y después a Rodríguez Saá. Aunque, igual, es lo único que obtendría, pues los votos del resto del arco irían hacia Kirchner», explicó el especialista.

En el caso de que el enfrentamiento se diera entre Rodríguez Saá y Kirchner, el primero obtendría el 35% de los sufragios y el segundo, el 33%. El voto protesta bajaría al 18%, la cantidad de indecisos sería del 7% y no iría a votar el 7 por ciento.

En cambio cuando se diversifica la consulta y se presenta un eventual escenario entre Carrió y Menem, la candidata de ARI ganaría con un 42% sobre el 30% que conseguiría su oponente. Y en el caso de que quede López Murphy-Menem, el ex ministro de Economía de Fernando de la Rúa recibiría el 34% de los votos, frente al 30% del ex presidente.

Artemio López fija matices: «Menem sólo perdería si entra en el balotaje con pocos puntos de diferencia con el segundo. Pero si entra con más de seis puntos la contundencia del triunfo en primera vuelta lo favorecería», considera. Es una apreciación que ameritan Graciela Römer y Rosendo Fraga. Este de manera contundente, sostiene que «el único que entra seguro en el balotaje es Menem, aunque su futuro allí es imprevisible. No obstante, no hay que subestimarlo, porque de acuerdo con la diferencia que saque tendrá más o menos chances», dijo.

Pero juega en contra de Menem su alta imagen negativa. Römer dixit, leyendo sus sondeos que no lo votarían nunca un 55% de los consultados. Lo siguen en orden descendente Carrió, con un 10,1%; Rodríguez Saá, con un 5,4%; el radical Leopoldo Moreau, con un 4,7%; López Murphy, con un 3,5%, y finalmente Kirchner se ubicaría con un 1,5 por ciento.

Conclusión de estos especialistas: en cualquier caso Menem podría llegar a la segunda ronda, pero con la misma facilidad podría perderla en la segunda. ¿pueden registrarse sorpresas? Sí. *

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