Papa confesó a creyentes en la Basílica de San Pedro
Juan Pablo II confesó ayer viernes hacia el mediodía, como un simple párroco, a algunos creyentes en la basílica de San Pedro en el Vaticano, como es la tradición el día que se conmemora la muerte de Cristo. El año pasado, el anciano pontífice, que sufre la enfermedad de Parkinson, no cumplió ese gesto por motivos de salud.
El Papa fue asistido durante el Vía Crucis por el cardenal Camillo Ruini, presidente de la conferencia episcopal italiana.
En las otras estaciones cargarán por turnos la cruz representantes laicos de todos los continentes. Para América, fue escogido un colombiano, mientras la viuda y el hijo mayor del médico italiano, Carlo Urbani, fundador de Médicos sin Fronteras, quien falleció recientemente por el virus de la neumonía atípica, también cargarán la cruz. La ceremonia fue transmitida en directo a 56 países de todo el mundo. El Jueves Santo, Juan Pablo II renunció por segundo año consecutivo a celebrar personalmente en la basílica de San Pedro el tradicional rito del lavado de pies, que recuerda a la Ultima Cena de Cristo con los doce apóstoles. El Sumo Pontífice, que cumplirá 83 años en mayo y que daba muestras de cansancio y tenía dificultades para hablar, llegó al altar en una silla especial transportada en una tarima móvil y se puso de pie tan sólo para la lectura del Evangelio en latín.
El cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sostuvo ayer la cruz en lugar del papa Juan Pablo II, durante la celebración de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro, en Roma.
El Papa asistió al rito sentado en el trono pontificio y, contrariamente a lo que ocurría en los últimos años, no sostuvo la cruz en el momento litúrgico de la Adoración.
Fue Ratzinger quien lo hizo para, luego, acercar la cruz al Papa de modo que pudiera tocarla.
La celebración de la Pasión de Jesús tiene lugar durante las tardes del Viernes Santo en la basílica vaticana, antes del tradicional Vía Crucis presidido por el Papa en el Coliseo. Por su parte, el sacerdote Raniero Cantalamessa, predicador de la casa pontificia, usó como hilo conductor de sus palabras del viernes santo frente al Papa la canción «Imagine», de John Lennon, una de las canciones símbolo del pacifismo internacional.
«…And the world will live as one» (y el mundo vivirá como un todo único), el objetivo de la famosa canción –explicó Cantalamessa, leyendo el texto– es justo y santo y coincide con la enseñanza del Evangelio».
Como en la canción de John Lennon, explicó el religioso, también el cristianismo auspicia un mundo reconciliado en Dios. *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad