Como consecuencia de los bombardeos angloestadounidenses

Irak: el mítico Jardín del Edén se ha convertido en una tierra devastada

En la actualidad no es más que un espacio desierto, cubierto de excrementos, piedras e impactos de bala. El árbol de Adán, al cual iban en peregrinaje cristianos, musulmanes y judíos, ha muerto.

Aunque se crea o no en la tradición bíblica, la Mesopotamia, el fértil territorio que se encuentra entre el Tigris y el Eufrates, dio nacimiento al primer hombre moderno.

Allí se inventó el alfabeto y nuestras jornadas fueron divididas en 24 horas. Fue allí que se escribieron los primeros poemas épicos para perpetuar la historia colectiva.

Y fue allí que el Partido Baas de Saddam Hussein construyó una tumba en los años 1970, en la aldea de Al Qurna, para tratar de sacar partido de la llegada de peregrinos.

Pero luego comenzó la guerra contra Irán. El lugar fue descuidado y cayó en ruinas. Los muros y el suelo están agrietados.

Luego de la guerra del Golfo, en 1991, la región fue víctima de la política de la tierra quemada de Saddam Hussein, debido al respaldo que dieron los habitantes del sur del país a las fuerzas aliadas y al intento de rebelión.

El Partido Baas (en el poder) secó los pantanos y destruyó la vida de los indígenas, descendientes de los antiguos sumerios y babilonios, con el pretexto de lograr que esta tierra salada fuese cultivable. Ahora, luego de otra guerra, las tropas británicas del regimiento irlandés del 1er. batallón real son recibidas con aplausos. Sus vehículos son cubiertos de flores de amancayo rosas y de caléndulas color naranja.

Los niños siguen al desfile de tropas y los invitan a entrar al Jardín del Edén, pero ellos se niegan.

«No es un lugar para uniformes y armas, nunca lo fue y tampoco lo será ahora», declaró el comandante Mike Murdoch, un oficial irlandés que asumió el control de Al Qurna pocas horas después de la caída del régimen de Saddam Hussein.

Qassem Jalif, un profesor de inglés, señala que «anteriormente pensábamos que era un trozo de paraíso en la tierra».

«Se enseñó a cada generación que se trataba del verdadero Jardín del Edén y del verdadero árbol de Adán, el lugar donde por primera vez habló con Dios. Ahora, como se puede constatar, todo está en ruinas. No hay respeto, ni humanidad, ni amor y gentileza», agrega.

Según el profesor Jalif, la población agradece el gesto del comandante Murdoch.

«Nosotros, los habitantes de Al Qurna, pensamos que es un lugar excepcional y nuestro deseo más profundo es que algún día recupere su antigua gloria. Pues la gloria del Jardín del Edén es la gloria de Dios», explica. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje