"Se podrían haber salvado muchas vidas"

El embajador iraquí en ONU acusó ayer a gobierno de Saddam

Hasta ahora, Al Douri había acatado la línea oficial en sus intervenciones en el Palacio de Vidrio de Nueva York, pero ante la caída del gobierno de Saddam Hussein las declaraciones del funcionario cambiaron de dirección.

Las declaraciones de Al Douri fueron publicadas ayer en Londres por el diario saudí Asharb al-Awsat, difundido en todo el mundo árabe.

«Se podrían haber salvado muchas vidas inocentes si Bagdad hubiese tenido una conducción consciente de su incapacidad para hacer frente a una intervención militar» de Estados Unidos y Gran Bretaña, afirmó Al Douri. El funcionario agregó, sin nombrar a Saddam Hussein, que «llegará el día en que se podrá establecer de quién fue realmente toda la responsabilidad». De este modo, el embajador responsabilizó indirectamente a Saddam de haber llevado a su país a la guerra y a la catástrofe humanitaria.

Al Douri, quien fue calificado como «un hombre valiente» por Jeremy Grennstock, su colega británico en las Naciones Unidas, dijo con lágrimas en los ojos que decidió abandonar Estados Unidos porque no toleraba permanecer en el país que invadió Irak.

Ayer, antes de abandonar Nueva York, Al Douri concedió una breve entrevista a la televisión satelital de Dubai, Al Arabiya, donde declaró que se iba a Damasco «porque espero tener noticias de mis familiares y también porque no puedo permanecer en un país que invadió Irak, donde está sembrando muerte y destrucción».

Al Douri fue el primer representante oficial iraquí en admitir la caída del gobierno de Saddam Hussein el día en que ingresaron a Bagdad las tropas norteamericanas. «Es el final, la partida terminó», había dicho alargando los brazos en uno de los pasillos del Palacio de Vidrio.

«Mi trabajo ahora es la paz», expresó el mismo día en que ingresaron las tropas de la coalición a Bagdad. «El juego está terminado y espero que prevalezca ahora la paz. Espero que la población iraquí tenga una vida feliz», había asegurado, anticipándose al desenlace del conflicto bélico en Irak.

Dos días después fue recibido por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, a quien le planteó su intención de abandonar Nueva York, e incluso remitió sus credenciales.

«Ahora no represento más a un gobierno, pero represento para siempre a mi país», le dijo a los periodistas el día que cayó Bagdad.

Antes de pasar al servicio diplomático en 1999, primero en la ONU en Ginebra y luego en Nueva York, Al-Douri fue profesor de derecho internacional en la Universidad de Bagdad durante más de 30 años.

Al ser consultado sobre su vocación docente, el diplomático dijo que le gusta la enseñanza, pero que por ahora está preocupado por el futuro de Irak.

«Lo que me preocupa es que las cosas se estabilicen en el país, para que en el futuro el pueblo iraquí viva en paz sin sanciones, sin guerras, sin sufrimientos. Ese es mi mensaje», subrayó. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje