Las ayudas internacionales llegarán tras la intervención de ONU

Las organizaciones humanitarias invocan la intervención de la ONU y presionan sobre el Pentágono para reanudar su tarea en Irak, donde las ayudas recién podrán comenzar a arribar regularmente cuando logre restablecerse el orden en las principales ciudades, ahora presas del caos.

Muchos grupos humanitarios –como Care, Save the Childre, Médicos Sin Fronteras y Oxfam Internacional, según fuentes de Naciones Unidas– tienen unidades apostadas en Irak o en las fronteras del país listas para distribuir el cargamento con ayuda para la población.

Sin embargo, estas organizaciones consideran deseable indicaciones al respecto de Naciones Unidas, que a su vez espera un esclarecimiento en el frente político internacional respecto de los problemas que emergen para disponer la reconstrucción del devastado país.

Según Nicola Reindrop, directora del Oxfam Nueva York, los poderes que en este momento ocupan Irak tienen el deber de dejar pasar alimento, agua y medicamentos destinados a la población civil, que enfrenta una desesperada situación.

Hoy en Ginebra una portavoz de la Cruz Roja, Antonella Notari, anunció que las tropas norteamericanas comenzaron a asegurar el funcionamiento de la principal planta de aprovisionamiento de agua en Bagdad.

Notari añadió que los soldados estadounidenses están además protegiendo parcialmente uno de los principales complejos hospitalarios de la ciudad, el Medical City Hospital, amenazado por los saqueos.

El Medical City es un complejo sanitario que permanece operativo en Bagdad, comprende cuatro hospitales con miles de camas, 1.400 de los cuales están reservados para los heridos de la guerra.

«Algunas medidas concretas y útiles ya han sido adoptadas pero es necesario que sean protegidas todas las estructuras que sirven a la vida de los civiles», subrayó la portavoz.

Las organizaciones también reclaman una mínima protección a los convoys que llevan ayuda humanitaria de los vándalos que se han multiplicado en la región tras la anarquía en que quedó el país después de la caída de Saddam Hussein.

Unicef, la agencia de la ONU para la protección de la infancia, espera las garantías de las fuerzas norteamericanas que controlan el norte de Irak para hacer partir desde Silopi, en el sudeste de Turquía, un convoy de 89 toneladas de bienes de primera necesidad.

En los últimos días Unicef logró hacer ingresar a Irak 70 camiones, sobre todo desde el sur, pero en la zona limítrofe son muchos más vehículos los que aguardan el vía libre de los responsables.

Las fuentes denuncian que, además de la emergencia general, existen problemas específicos que reclaman una atención inmediata.

Entre ellos, se encuentra la situación planteada por los alrededor de 30 mil refugiados iraquíes que, según indicaciones del Alto Comisariado para los Refugiados (Acnur) arribaron en las últimas horas a Badrah, una ciudad limítrofe con Irán.

Por ahora se está intentando hacer llegar la poca ayuda procedente de Teherán, que sólo logra paliar mínimamente la desesperada situación.

Otro problema de resolución prioritaria es el de los hospitales de Bagdad, donde lo que no falta escasea, y donde se espera con urgencia medicamentos, leche en polvo y otros elementos arribados anoche a Kuwait, a bordo de dos C-130 enviados desde Estados Unidas, y las 20 toneladas de artículos de primera necesidad donados por el gobierno de Kuwait.

Las actividades en los centros hospitalarios de la capital iraquí, según fuentes de la Cruz Roja internacional, permanecen paralizadas, y los médicos y enfermeras de la organización se ven imposibilitados de movilizarse debido a la confusión y violencia que imperan en las calles.

En Bagdad existen 33 hospitales, ninguno de ellos en condiciones de enfrentar el continuo flujo de heridos por arma de fuego o enfermos afectados por distintas enfermedades, como por ejemplo diabetes. *

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