Saddam, ahorcado y quemado en la hoguera
La imponente imagen en bronce del líder iraquí mide cerca de 6 metros y se encuentra a las puertas de una iglesia cristiana situada en el barrio de Chorga.
Los presentes dicen que fueron los propios sacerdotes quienes la enclavaron en esta plaza a la salida del templo, pero las puertas del lugar están cerradas este sábado y nadie puede confirmar la historia de la imagen.
«Tiene la pose de Hitler. Hasta se le parece», asegura Safar, uno de los vecinos que contempla indiferente cómo un grupo de iraquíes rodea con una gruesa cadena de hierro el cuello de su líder, vestido con traje militar y con el brazo derecho levantado saludando.
La imagen de Saddam ahorcado provoca la euforia entre los vecinos: «Â¡Sólo hay un Dios, Saddam es el enemigo de Dios!», gritaban.
Los presentes tiran con fuerza y al unísono de la cadena de hierro con la que han ‘ahorcado’ al que hasta la semana pasada fue su líder e intentan derrumbar la estatua.
Hussein Alí, preso por robo que salió de la cárcel gracias al armisticio decretado por Saddam Hussein hace cinco meses, participa en la destrucción de esta imagen que se resiste a derrumbarse. «Estoy feliz, muy feliz ¿qué más puedo decir?», repite. En aquel momento, una columna de tanques estadounidenses cruza la calle y los iraquíes saludan felices y les piden su ayuda para hacer pedazos la imagen. Pero los blindados no se detienen y los soldados se limitan a saludar y a hacer el gesto de la victoria con la mano. «Los que hoy aclaman a los estadounidenses y derrumban las estatuas de Saddam, son los que antes bajaban la cabeza y obedecían ciegamente al régimen», aseguraba Salah, un anciano que pasaba por el lugar.
Como la estatua se resiste a caer, los presentes deciden incendiarla y arman una hoguera a los pies de Saddam que comienza a arder, rodeado de vítores y en medio de una inmensa humareda negra.
A pocos metros, se escuchan disparos. Son varios comerciantes iraquíes que defienden con su Kalashnikov en mano el zoco Al Arabi, objetivo de un grupo de ladrones. *
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