Siria reclamó que el pueblo iraquí pueda "elegir libremente" a sus dirigentes

Bagdadíes dan las gracias a EEUU pero piden que se vayan pronto

«Es un día alegre y triste a la vez. Feliz porque nos hemos liberado de un tirano sanguinario pero triste porque un ejército extranjero ocupa mi país», afirmaba Amjad Saad, traductor. «Espero que (los estadounidenses) se retiren lo antes posible», dijo.

Las calles de Bagdad no registraban ayer jueves ninguna manifestación de alegría, un día después de la llegada de las tropas estadounidenses. Los habitantes de Bagdad parecían más preocupados por saber en qué puntos de la ciudad se había instalado el ejército ganador o por los saqueos que parecían no tener fin.

«Tengo la impresión de renacer. Somos muy felices. Los americanos nos han liberado pero ahora necesitamos un gobierno puramente iraquí que proteja nuestras libertades», afirmaba Abdalá Jelem, un obrero de 30 años que compraba algunas frutas en unas de las tiendas abiertas en la región de Karada.

La ciudad comenzaba a recuperar poco a poco su ritmo. Apenas algunas tiendas de alimentación mantenían levantadas sus cortinas metálicas. Los vendedores de cigarrillos permanecían sentados frente a sus puestos.

«Somos libres, he pasado mi primera noche sin tener miedo desde hace años», aseguraba Muafak Alí, un comerciante de 30 años.

«Agradecemos a los americanos el habernos liberado. Queremos que se les sustituya rápidamente por un gobierno porque, hoy, esto es una ciudad sin ley. No hay policía, sólo hay robos», añadió antes de pedir garantías a los periodistas de que Saddam Hussein había, efectivamente, desaparecido para siempre.

En la panadería en la que trabaja, Haidar Abed, de 18 años, mostraba algunas dudas respecto al futuro. «Si no se van ahora habrá una guerra civil porque, sin un verdadero gobierno, la gente se peleará entre sí. Mire lo que pasa ya», decía, aludiendo a los saqueos.

En la casa de la hija predilecta de Saddam Hussein, Hala, un saqueador, se mostraba intransigente. «Yo odiaba a Saddam Hussein y he venido a recuperar lo que nos robó. Pero si los americanos quieren instalar una administración directa, entonces nosotros, los iraquíes, lucharemos contra ellos», advertía Mohamad Haidari.

Un poco más lejos, Mander Mohamed, un hombre de negocios de 68 años, miraba apenado el avance de los soldados estadounidenses. «Es un día muy triste. Hemos perdido nuestro país. Los americanos quieren que desaparezcamos del mapa», comentaba.

El mundo celebra la caída del régimen iraquí pero el futuro despierta interrogantes

Dirigentes del mundo entero expresaron ayer su satisfacción tras la caída del régimen iraquí, al tiempo que desearon un rápido desenlace de la guerra y llamaron a la reconstrucción de Irak.

El presidente francés Jacques Chirac «se felicitó por la caída de la dictadura de Saddam Hussein» y deseó un «rápido y efectivo término de los combates», según un comunicado de la presidencia.

El primer ministro británico Tony Blair, en un mensaje con el presidente norteamericano George W. Bush, afirmó que el nuevo Irak «no será dirigido ni por Gran Bretaña ni por Estados Unidos, sino por el pueblo iraquí».

Blair afirmó asimismo que las tropas de la coalición «no se quedarán ni un solo día más de lo necesario» en Irak.

El canciller alemán Gerhard Schroeder advirtió que podrían lanzarse ataques similares al de Estados Unidos contra Irak contra otros países de Oriente.

«Por lo pronto, se trata sobre todo de prevenir una catástrofe humanitaria en Irak», añadió Schroeder, para quien el poder debería recaer «lo antes posible en manos de una legítima democracia iraquí».

El primer ministro griego, Costas Simitis, celebró la evolución «positiva» del conflicto y reafirmó el papel «central» y «vital» que deben cumplir las Naciones Unidas en la posguerra, «no sólo en el aspecto humanitario, sino también en la reconstrucción política y económica de Irak».

El Vaticano manifestó su deseo de que «las operaciones militares» acaben «rápidamente» a fin de evitar «más víctimas».

Las autoridades rusas permanecían en silencio ayer jueves, después de la caída de Bagdad que la prensa de Rusia tildó de victoria relámpago. En Medio Oriente, el presidente egipcio Hosni Mubarak pidió a Estados Unidos y a Gran Bretaña que restablezcan lo antes posible «la seguridad» en Irak, además de reclamar un gobierno de transición.

Desde Damasco, el gobierno de Siria hizo un llamado a la comunidad internacional para que el pueblo iraquí pueda «elegir libremente» a sus dirigentes. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje