La proclamarán Bush y Blair

El dilema del Pentágono: ¿cuándo declarar la victoria?

Frente al rápido curso de los acontecimientos, el dilema de los responsables militares estadounidenses consiste, ahora, en determinar cuál es el mejor momento para recomendar a las autoridades civiles la proclamación de la victoria en Irak.

Como obliga el protocolo, esta proclamación será dejada al presidente George W. Bush y al primer ministro británico, Tony Blair.

Según responsables estadounidenses citados por The Washington Post, la administración Bush elaboró una estrategia para determinar el momento exacto en el que se podrá cantar victoria, sin esperar necesariamente al fin de las operaciones militares.

Apodada «victoria por turnos» («rolling victory»), como la entrada en guerra, que se hizo por etapas («rolling start»), esta estrategia consiste en evaluar los avances de la ofensiva en términos más psicológicos que territoriales.

«El objetivo no es necesariamente tomar edificios u ocupar zonas, es la gente. Es hacerle aceptar el hecho de que el régimen cayó. Esa es la esencia del asunto. No será una operación geográfica», indicó al diario un alto responsable militar, que se mantuvo en el anonimato.

Según The Washington Post, los estrategas del Pentágono habrían manejado diferentes criterios para proclamar la victoria militar en el terreno: control por las fuerzas anglo-norteamericanas de un amplio territorio del país, eliminación significativa de la resistencia armada iraquí, establecimiento de una base aliada de operaciones en Irak. El secretario de Defensa Donald Rumsfeld señaló otros factores: estabilidad del país, seguridad de la circulación y llegada de la ayuda humanitaria al interior de Irak, retorno de los desplazados.

«No habrá un punto de equilibrio» en particular, sino varios, y es improbable que todo ello ocurra simultáneamente en todo el país, explicó.

«Esta será una situación muy confusa», predice un responsable civil de la administración, para quien mucho dependerá de la evaluación de la situación que haga el comandante de las operaciones, el general Tommy Franks.

Una vez que él estime que la mayor parte del país esté segura y que la dirección iraquí fue eliminada o neutralizada, el general Franks recomendará que su base de operaciones sea trasladada de Doha, en Qatar, a Irak, a donde él mismo se trasladará en compañía del administrador civil provisional del país, el general Jay Garner.

Estados Unidos no esperará a conocer la suerte del líder iraquí. La proclamación de la victoria «no dependerá necesariamente de Saddam Hussein. En el momento actual ya no gobierna el país, el régimen ha cambiado», explicó Rumsfeld el lunes.

«Esto se hará por etapas. Evidentemente no habrá rendición sobre el «USS Missouri». *

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