Derribo simbólico de estatua de Hussein en Bagdad

El régimen iraquí se derrumba

Tampoco se informó del hallazgo de armas químicas, bacteriológicas o de destrucción masiva, el principal argumento para desatar la guerra y la invasión.

Por si fuera poco, los marines estadounidenses tomados prisioneros por el régimen iraquí tampoco fueron hallados.

Luego del copamiento de Bagdad transmitido en directo para todo el mundo, comenzaron las dudas. En la noche se produjeron enfrentamientos en algunas zonas de Bagdad y continuaban los combates en el norte de Irak, con intensos bombardeos.

Las tropas invasoras ocuparon la televisión y la radio iraquí.

Las fuerzas estadounidenses derrotaron al ejército iraquí y tomaron el control de la mayor parte de Bagdad, donde estallaron múltiples saqueos cuando era evidente que el reinado de 24 años de Saddam Hussein había acabado luego de tres semanas de guerra.

Tanques y blindados estadounidenses llegaron por la tarde al centro de la capital, a la plaza Al Fardus (Paraíso), donde fueron recibidos con júbilo por ciudadanos que habían colocado una soga alrededor del cuello de la estatua.

Entonces los soldados derribaron la gigantesca estatua instalada en esa plaza, atándola con una cuerda de la que tiró un blindado. Antes, un soldado había cubierto la cabeza de la estatua con una bandera norteamericana y luego con una iraquí, antes de quitarlas.

Era la última estatua de Saddam Hussein inaugurada en la ciudad, el 28 de abril de 2002, con motivo de su 65 cumpleaños. Con un brazo en alto, la enorme estatua de bronce se elevaba sobre una base de mármol rodeada por 37 columnas (Saddam Hussein nació en 1937), cada una de ellas con las iniciales SH en árabe.

«El recibimiento de los iraquíes fue muy acogedor y esto fue una gran sorpresa para nosotros. La gente es muy buena», dijo el sargento Daniel Attilio a la AFP.

Un ciudadano se acercó a las tropas y les dijo: «No pude encontrar flores así que les traje una hoja de palma». Pero militares estadounidenses enseguida advirtieron que la guerra no ha terminado y que hay que tener mucha cautela.

«La marea se está volteando. El régimen ha recibido un duro golpe, pero las fuerzas de la coalición no pararán hasta que hayan terminado el trabajo», dijo el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, en una conferencia de prensa.

Rumsfeld aseguró que la toma de Bagdad se asemeja «a la caída del muro de Berlín», y agregó que Saddam Hussein «ocupará la galería de dictadores frustrados al igual que Hitler, Stalin, Lenin y Ceausescu».

Las tropas estadounidenses se desplegaron por la capital para acabar con bolsones de resistencia y algunos francotiradores, y con unidades aisladas preparadas para combatir hasta el final.

Un funcionario estadounidense dijo que el presidente George W. Bush está complacido con lo que ha visto, pero su vicepresidente, Dick Cheney, advirtió que aún «podría haber duros combates», al recordar que fuerzas leales a Saddam Hussein controlan ciudades clave en el norte.

Por su parte, el primer ministro británico Tony Blair se negó este miércoles a mostrarse triunfalista, afirmando que la guerra en Irak no estaba terminada y que una «intensa resistencia» persistía.

Pero en Bagdad, un comandante estadounidense aseguró que los iraquíes estaban derrotados y que controlaban la mayor parte de la ciudad.

Todavía se desconoce el paradero de Saddam Hussein, y nadie ha escuchado de él desde que un edificio en el que supuestamente estaba reunido con sus dos hijos fue bombardeado el pasado lunes.

«No está activo. O está muerto o no dispone más de sus capacidades o no está bien de salud y se esconde en un túnel para no ser atrapado», estimó Rumsfeld.

El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo que el presidente iraquí «perdió su oportunidad» de abandonar el poder pacíficamente hacia el exilio, sugiriendo de esa manera que aún puede estar vivo.

Un responsable libanés afirmó que el presidente iraquí habría buscado refugio en la embajada rusa en Bagdad, hipótesis que fue calificada de «delirio» por Moscú.

Ahmed Chalabi, titular del Congreso Nacional Iraquí, principal movimiento opositor de Irak, aseguró a la cadena CNN que Saddam Hussein y al menos uno de sus hijos viven y que «están en el noreste de Bagdad».

En medio de dramáticas escenas, hubo llamados a Estados Unidos y a la comunidad internacional para que se concentraran en la reconstrucción y en la ayuda humanitaria al país.

«Hay trabajo que hacer, hay lugares en donde el régimen tiene el control», dijo el brigadier general Vincent Brooks en el comando central de Qatar, y aclaró que aún no es momento de declarar un cese al fuego. *

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