Siguen combates en Bagdad y se desconoce suerte de Hussein

EEUU mata a tres periodistas

Un marine norteamericano murió y otros seis resultaron heridos en tiroteos en los suburbios de Bagdad, señaló el teniente coronel norteamericano Peter Owen.

Tropas estadounidenses suplementarias han sido despachadas a la zona, aunque es posible que los combates se apacigüen durante la noche, agregó.

Durante los combates en Bagdad, un tanque norteamericano disparó contra el hotel Palestina, donde se alojan casi todos los periodistas extranjeros, matando a un camarógrafo ucraniano de la agencia Reuters y a otro español del canal privado Telecinco, e hiriendo a otras tres personas, dos periodistas de Reuters y un fotógrafo iraquí.

Desde el inicio de la guerra, han muerto 11 periodistas.

Según el comandante de la tercera división de infantería, el general Buford Blount, el tanque disparó una sola vez contra el hotel respondiendo a tiros iraquíes.

También un corresponsal del canal qatarí por satélite Al Jazira en Bagdad murió al caer un misil en su oficina, situada también en el barrio de los ministerios, en el centro de la capital. Según la cadena de televisión, otro de sus empleados resultó herido.

La cadena española Telecinco decidió retirar el resto de su equipo de Bagdad por razones de seguridad, una decisión que también evalúa Al Jazira, que estima que sus periodistas en Irak «ya no tienen garantizada la seguridad».

El ministro iraquí de Información, Mohammad Said al Sahhaf, acusó a las fuerzas norteamericanas de haber disparado deliberadamente contra la prensa extranjera y calificó esos ataques de «actos histéricos».

«El bombardeo de hoteles donde se alojan los periodistas y el ataque a los medios árabes son actos especialmente sorprendentes en una guerra en la que se lucha en nombre de la democracia. Los responsables deben ser llevados ante la justicia», apuntó la Federación Internacional de Periodistas (FIP), que habló de «crímenes de guerra».

«No apuntamos a los periodistas», se defendió el general Vince Brooks, uno de los portavoces del Mando Central norteamericano (Centcom). «Cualquier pérdida civil es desafortunada e indeseable», añadió, acusando al régimen iraquí de «utilizar lugares que ponen en peligro a civiles».

En Washington, el Pentágono se declaró «entristecido» por la muerte de periodistas que «hacían un trabajo muy importante».

El martes, perduraba la incertidumbre sobre la suerte de Saddam Hussein, después de que la víspera se lanzaron cuatro bombas JDAM (Joint direct attack munition) de 960 kilos guiadas por satélite contra un barrio residencial de Bagdad que pulverizaron un edificio en el que podrían encontrarse él y sus dos hijos.

El Pentágono mostró cautela al respecto. Las fuerzas estadounidenses «no tienen información precisa sobre el daño causado al objetivo o sobre el individuo o individuos que estaban en el lugar», dijo el general Stanley McChrystal, subjefe de operaciones del estado mayor conjunto.

Añadió que sus tropas aún no han confirmado el hallazgo de armas químicas en Irak, uno de los motivos presentados por EEUU para iniciar la guerra.

El presidente estadounidense, George W. Bush, admitió que no sabía si Hussein había sobrevivido a los últimos ataques de la coalición durante la conferencia de prensa que cerró la cumbre que mantuvo con el primer ministro británico, Tony Blair, cerca de Belfast.

Bush aseguró que la ONU tendría un «papel vital» en la reconstrucción de Irak.

El portavoz del secretario general de la ONU Kofi Annan, Nejib Friji, expresó en Ammán «la profunda tristeza y preocupación» de la entidad frente al número creciente de civiles muertos, desde el inicio de la guerra en Irak. Según las agencias humanitarias en Ginebra, los hospitales de Bagdad empiezan a estar desbordados y no tienen material suficiente debido a la afluencia de civiles heridos en los últimos combates.

Cientos de habitantes de Bagdad se dirigen en todo tipo de automóviles hacia el norte para alcanzar la autopista de Diala, a unos 100 km de la capital.

Las fuerzas norteamericanas seguían desplegándose dentro de Bagdad, después de haber cerrado prácticamente todos los accesos a la ciudad, según responsables estadounidenses.

Los marines lograron entrar en Bagdad después de quedar atrapados en los enormes embotellamientos, comprobó la AFP.

El jefe de Estado mayor estadounidense, Richard Myers, explicó que pequeñas unidades de las fuerzas iraquíes estaban efectuando ataques esporádicos contra las fuerzas norteamericanas en Bagdad pero que no había una defensa coherente de la ciudad.

Un avión de combate estadounidense bombardeó por la tarde una posición iraquí en la entrada este del puente de la República, mientras dos tanques Abrams controlaban desde la mañana el otro lado.

Desde ese puente, situado a un kilómetro del principal complejo presidencial de Bagdad, los dos tanques habían disparado antes contra un centro de telecomunicaciones atacado ya varias veces. La televisión estatal iraquí interrumpió su emisión.

Un comandante norteamericano en el aeropuerto internacional Saddam de Bagdad admitió la pérdida de un avión de ataque A-10, derribado el martes en Bagdad y cuyo piloto pudo salvarse.

El Centcom anunció que las tropas norteamericanas se habían apoderado del aeropuerto militar Al Rachid, situado al sureste de Bagdad.

En el sur del país, las fuerzas británicas que controlan Basora, la segunda ciudad iraquí, necesitarán «unos días antes de poder declararla zona segura», señaló un portavoz militar británico del Centcom. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje