"La gente se mantuvo en sus casas. La intensidad de los bombardeos aumenta"

Bagdad: La población aguarda el ataque final

«La gente se mantuvo en sus casas. La intensidad de los bombardeos es más intensa» que en los últimos días, dijo un representante de la Cruz Roja internacional en Bagdad, Roland Huguenin-Benjamin.

Las tropas invasoras consolidaron su llegada a los suburbios de la ciudad, aparentemente antes de lo previsto y con resistencia escasa, lo que da lugar a pensar que las fuerzas iraquíes prefieren el combate en plena ciudad, calle por calle.

Bagdad parecía en muchos sectores una ciudad fantasma al caer la noche, con automovilistas aislados que se arriesgaron a salir a las calles. Un apagón que afectó a la mayor parte de la ciudad y del que el comando central norteamericano en Qatar deslindó responsabilidad, comenzó al atardecer.

Mientras las fuerzas estadounidenses atacaban el aeropuerto de Bagdad, en la periferia oeste, con decenas de víctimas según testigos, los bagdadíes buscaban aprovisionarse de agua ante el inminente «asalto final».

«Cada uno intenta aprovisionarse de agua. La comida fue almacenada antes (del comienzo de la guerra). Las tiendas están cerradas. Las frutas y verduras (en el mercado) están muy caras» y no están al alcance de todos. «La ciudad es muy diferente», dijo Huguenin-Benjamin.

El embajador del Papa en Irak, Fernando Filoni, afirmó a su vez que la nunciatura de Bagdad «permanece abierta también en estas horas, bajo bombardeos terribles».

El religioso contó que en la capital iraquí «se vive en el terror de una muerte imprevista», comienza a faltar el agua y se corre el peligro de «una emergencia humanitaria de enormes proporciones».

El diplomático explicó que «no queda tiempo para pensar, tan solo para actuar. Para tratar de brindar un mínimo de confort a las personas más ancianas y a los niños».

«Cada hora que pasa se vuelve más difícil vivir en la ciudad», dijo el nuncio.

Las cadenas estadounidenses, en tanto, informaron que miles de habitantes de Bagdad escapaban en masa de la ciudad ante el temor del ataque, y entre noticias contradictorias sobre el combate en el aeropuerto, que fuentes de los aliados dieron por conquistado.

El flujo de personas, siempre según las cadenas de TV norteamericanas, obstaculizaba las operaciones militares. Unos 60 ómnibus colmados de gente dejaron Bagdad por la tarde, según la versión de una televisora estadounidense. Sin embargo, Huguenin-Benjamin aseguró que «la gente se mantuvo en sus casas».

«Los que se querían ir lo han hecho antes» del comienzo de la guerra. «Resulta imposible salir hacia el sur», desde donde las fuerzas anglo-estadounidenses avanzan hacia Bagdad, dijo el portavoz de la Cruz Roja.

«Incluso, se ha cortado el puente de la autopista del sur» de Bagdad, aseguró Huguenin-Benjamin, al descartar la versión de las televisoras norteamericanas. *

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