Dictadura argentina se cavó la fosa en guerra de Malvinas, hace 21 años

Argentina evoca hoy miércoles 2 de abril el 21 aniversario de una tragedia, cuando el dictador Leopoldo Galtieri se cavó su propia fosa al invadir las Malvinas e involucrar al país en la aventura de una guerra contra Gran Bretaña y sus aliados.

El manotazo de ahogado que dio Galtieri para oxigenar a un régimen dictatorial que se caía a pedazos tuvo el efecto contrario al deseado y se precipitó su derrumbe, al ser derrotadas sus mal equipadas tropas tras 74 días de combates en el Atlántico Sur.

En homenaje a los 648 argentinos caídos en aquel conflicto armado, organizaciones sindicales y de piqueteros desocupados marcharán junto a los veteranos de la guerra el miércoles hacia la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno.

Pero esta vez la evocación estará teñida de un fuerte contenido antiimperialista, a raíz de que el lema de la convocatoria será «Ayer Malvinas, hoy Irak: el mismo enemigo».

«El mismo enemigo de hace más de dos décadas contra Argentina es el imperialismo inglés y el imperialismo estadounidense, que atacan hoy al pueblo de Irak», se indicó en un documento de la opositora Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la Corriente Clasista Combativa (CCC), entre otros gremios y fuerzas piqueteras.

El 30 de marzo de 1982, la primera huelga y movilización nacional lanzada por la mayoritaria central obrera Confederación General del Trabajo (CGT), con apoyo de los partidos políticos populares, hizo temblar a los dictadores entronizados en 1976.

Centenares de heridos y detenidos en las calles fueron el saldo de las manifestaciones de aquella jornada que rompió seis años de silencio, censura y represión, con 30.000 desaparecidos y millares de exiliados.

La reacción de Galtieri, a quien Estados Unidos había llevado al poder calificándolo de «general majestuoso», fue la de apelar a un arraigado sentimiento patriótico que hay en Argentina contra el enclave colonial británico en Malvinas.

Muchos de los que habían levantado su voz en favor de la democracia y en favor de la dictadura aplaudieron la recuperación del archipiélago usurpado en 1833, pero la torpeza y el autoritarismo de Galtieri y sus generales hicieron añicos la ilusión.

La guerra le cayó como anillo al dedo a la primera ministro británica Margaret Thatcher, quien vio aumentar la popularidad de su gobierno al despachar una ‘task force’ en defensa de los 2.000 ‘kelpers’ (naturales de las islas) y darle su merecido a los tiranos invasores.

Unos 15.000 soldados argentinos, en su mayoría inexpertos conscriptos mal entrenados, apenas resistieron la embestida antes de rendirse, aunque misiles Exocet comprados por Argentina a traficantes, causaron graves daños a la fuerza británica, que perdió a 255 de sus hombres.

Tras la rendición, una ola de indignación popular se desató por las mentiras de la dictadura que difundía la muletilla: «Estamos ganando», y se unió al clamor nacional por el retorno a la democracia, que llegó en diciembre de 1983.

El acto central oficial de recordación estará encabezado por el presidente Eduardo Duhalde en Puerto Madryn, en la sureña provincia de Chubut, donde será inaugurado un Monumento al Combatiente de Malvinas.

En cambio, frente al cenotafio en memoria de los caídos, en la céntrica Plaza San Martín de Buenos Aires, veteranos de guerra y militantes iniciaban este martes una vigilia, para marchar desde allí el miércoles hasta la Plaza de Mayo.

«Ayer, Inglaterra apoyada por EEUU y hoy EEUU apoyado por Inglaterra masacrando civiles, a las madres, a los hijos del pueblo de Irak para defender los mismos intereses por los que en nuestro país están muriendo de hambre los niños», dijo Víctor De Gennaro, secretario general de la CTA. *

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