Estados Unidos debió reajustar sus planes militares en contra del régimen de Saddam Hussein

Irak, una guerra verdadera

Desde las guerras de Vietnam y de Corea, para los estadounidenses, y la de Argelia, para los franceses, todos los conflictos resultaron ser más bien crisis que guerras verdaderas, en términos de bajas humanas y dificultades logísticas.

«En contra de lo ocurrido en la Guerra del Golfo (1991), en el conflicto de Kosovo y recientemente en Afganistán, los estadounidenses se encuentran esta vez ante una verdadera guerra», declaró François Géré, director científico de la Fundación de Investigación Estratégica (FRS) y autor del «Diccionario de Pensamiento Estratégico».

Para este experto, «la dimensión de la guerra cambia con su objetivo». En 1991, la guerra aspiraba a «hacer salir a las tropas iraquíes de Kuwait y liberar dicho país conforme a las resoluciones de la ONU. Debido a sus objetivos muy limitados, el conflicto permitió un escaso compromiso de las fuerzas estadounidenses».

Ahora, las tropas británico-estadounidenses «se encuentran en una verdadera guerra, porque el objetivo es infinitamente más ambicioso: invadir un territorio, sin resolución de la ONU, y apoderarse de la capital de dicho Estado», agregó.

Esta situación les obliga a «trabajar sobre una línea de comunicación del orden de 600 km», desde Kuwait hasta los suburbios de Bagdad, por el que transita toda la logística necesaria, el carburante, las municiones, el agua, el alimento y los refuerzos.

Bajo anonimato, un oficial define de esta forma «la guerra verdadera»: «Es cuando dura, cuando se necesita a veces maniobrar durante 10 o 15 horas para avanzar tres kilómetros».

Ninguno de los conflictos recientes planteó problemas logísticos. Bosnia y Haití en los años 90, así como Panamá, donde la operación «causa justa» fue lanzada en 1989 para detener al general Manuel Antonio Noriega, son pequeños territorios, mientras los únicos problemas logísticos de la guerra en Afganistán consistieron en trasladar a hombres y material a Asia Central.

«Cuando entramos en Kosovo en 1998, el territorio estaba ocupado por los serbios y no teníamos que proteger la retaguardia porque la población se alegraba cuando nos veía llegar», recordó el militar francés.

En Irak, país defendido por la población y las Fuerzas Armadas, la instalación de una red logística tan larga necesita protección, lo que puede requerir entre un 30 y un 40% de hombres suplementarios.

Otro oficial considera que los estadounidenses «son incapaces actualmente de empezar la verdadera batalla de Bagdad, mientras Geré estima que el reajuste de las fuerzas, que prevé la llegada de más de 100.000 hombres suplementarios, durará «cerca de tres semanas».

El número de bajas también será proporcional a la dimensión del objetivo de la guerra. Geré pronostica más de 1.000 muertos en las fuerzas británico-estadounidenses. *

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