Argentina: fuerte confrontación de piqueteros con el gobierno
Esto ocurre justo cuando el gobierno consiguió que el Banco Mundial destrabara ayer un crédito por 600 millones de dólares destinados al Plan de Jefes y Jefas de Hogar, la herramienta maestra oficial para contener el descontento por la desocupación, pobreza, marginación y el alto costo de la vida.
Una de las entidades piqueteras, denominada Teresa Rodríguez en homenaje a una trabajadora asesinada en Neuquén por la Policía cuando los primeros reclamos por ayuda a los desempleados, acampó la noche del martes frente al Ministerio de Trabajo y cortó gran parte de la avenida donde están ubicadas esas oficinas, en señal de protestas por no haber logrado –dicen sus dirigentes– respuestas sobre atrasos de pagos del beneficio de 150 pesos mensuales a miles de cesantes.
Pero otra entidad, la Corriente Clasista y Combativa, que el martes movilizó en el mismo sitio a más de diez mil desempleados, amenazó con que el lunes cortará rutas y caminos en todo el país, particularmente las que conducen a los centros de veraneo (este año muy concurridos) si no se incrementa el número de beneficiarios del plan para jefes de familia.
Las reuniones de dirigentes de la CCC con funcionarios de la cartera laboral no lograron arribar a ningún acuerdo. La ministro de Trabajo, Graciela Camaño, advirtió que el gobierno no se dejará chantajear, elevando la temperatura del conflicto social al nivel de la canícula apabullante de los últimos días.
El propio Duhalde señaló que la conflictividad social está siendo utilizada electoralmente, pero no aclaró a favor de qué sector. De todas maneras, se sabe que la mayoría de las organizaciones de trabajadores desocupados es conducida por diferentes sectores de izquierda o de círculos ligados a la Iglesia.
La posibilidad de que la semana próxima se agudice la conflictividad social alertó a las autoridades, aunque los mensajes de los funcionarios buscan despegarse del tono amenazador de otras oportunidades, sobre todo del usado en junio cuando la represión a una movilización dejó el saldo de dos muertos.
Como consecuencia de la tragedia, Duhalde determinó convocar a elecciones presidenciales anticipadas, el trámite que agudiza las tensiones dentro del peronismo.
Menem impugna
La firma del acuerdo con el Banco Mundial llegó a la categoría de acontecimiento. La ceremonia de la rúbrica entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, con el vicepresidente para América Latina y el Caribe del BM, David de Ferrantes, fue televisada. El presidente recibió al banquero. Es que ese crédito quedó destrabado luego de que se firmara el miniacuerdo entre el gobierno y el FMI, largamente discutido y que aquí ha dividido las aguas entre los que creen –como el oficialismo– que fue el mejor posible y sin concesiones gravosas y los que lo observan como otra variante de las políticas de ajuste.
Para Duhalde el crédito del Banco Mundial y el comienzo de la devolución por parte del FMI de dólares de las reservas argentinas para pagar vencimientos, significan el fin del peligro de la cesación de pagos y la reinserción de Argentina en el mundo, aunque todo está pegado con hilvanes. No solamente por los disturbios sociales sino por líos políticos. Carlos Menem ha pedido a los tribunales que se anulen las disposiciones del congreso del Partido Justicialista que anuló la convocatorias de elecciones internas para elegir el binomio presidencial e impuso que todos puedan ir con los símbolos del peronismo. Esta escalada tribunalicia puede arrastrar al cronograma electoral.
Duhalde reaccionó haciendo saber otra vez que si la Justicia revoca las actuaciones del congreso peronista, la Comisión de Acción Política (CAP) que él mismo podría encabezar, será la que elija el binomio partidario.
La idea de los neolemas (cada pretendiente puede usar los símbolos míticos del peronismo) es respaldada en cambio por Adolfo Rodríguez Saá, quien rechaza la idea de que la CAP digite el candidato.
Ya se sabe que el preferido del duhaldismo es Néstor Kirchner, gobernador de Santa Cruz, Al parecer ayer el menemismo hizo correr la versión de que el ministro de Economía, Lavagana, sería el copiloto del sureño. ¿Propósito? Guerra sicológica.
En tren de conjeturas, José Pampuro, secretario general de la Presidencia y hombre del círculo estrecho de Duhalde, manifestó ayer que si al balotaje llegan Menem y la líder del ARI, Elisa Carrió, él se inclinaría por la diputada nacional. Guerra sicológica.
Veremos muchas cosas aún. *
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