Lucio Gutiérrez en abierta pugna con el Congreso
«No voy a permitir que desde el propio Congreso Nacional pise la Constitución un grupo de diputados que no quieren reformas ni cambios», dijo Gutiérrez al asegurar que insistirá en una consulta popular para lograr algunos cambios que en su criterio urgen en Ecuador.
Durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la República, Gutiérrez, un coronel retirado del Ejército que apoyó en enero de 2000 una rebelión indígena que concluyó con el derrocamiento del presidente Jamil Mahuad, ya vislumbró que las relaciones con el legislativo serían difíciles.
La posición de Gutiérrez de consultar al pueblo sobre la reducción del número de diputados le generó una abierta y frontal oposición de partidos como el Social Cristiano (PSC, derecha). Durante la instalación del nuevo Parlamento, el mandatario discrepó en cómo se constituyeron sus autoridades.
Entonces amenazó con no asumir el cargo ante el presidente del Legislativo y dijo que lo haría ante el pueblo en un acto popular en un estadio de fútbol de esta capital, pero luego se rectificó y se sometió a la Constitución, que ordena que su investidura tenga lugar ante el presidente del Parlamento.
Pese a que el presidente del Congreso, Guillermo Landázuri, un diputado de Izquierda Democrática (socialdemócrata), anunció que apoyaría las iniciativas gubernamentales que modernizarán al país, las relaciones con Gutiérrez continúan siendo conflictivas.
La presencia el viernes pasado en el Congreso del diputado Gilmar Gutiérrez, hermano del presidente y jefe del bloque legislativo del Partido Sociedad Patriótica (PSP), generó una serie de expectativas y se le acusó de estar tratando de crear una mayoría a favor del gobierno.
El político, hombre de confianza del jefe de Estado, según dijo dialogó con algunos congresistas, a quienes les explicó la importancia de las reformas que propone el Ejecutivo.
El presidente Landázuri, a su turno, advirtió que sancionará a aquellos diputados que deserten de sus respectivos partidos para integrar una mayoría legislativa que permita sacar adelante las reformas del gobierno de Gutiérrez.
«Voy a preguntar en la consulta popular si el pueblo desea un Congreso que pisotea la Constitución», dijo Gutiérrez en diálogo con los periodistas y agregó: «las declaraciones del diputado Landázuri me sorprenden e indignan». El mandatario anunció que desde mediados de esta semana empezará a poner en marcha la alternativa de la consulta popular y dijo que la misma no consultará sobre reformas constitucionales que deben ser aprobadas por el Parlamento.
«Los ecuatorianos deben estar listos a movilizarse, a salir a la calle, para cuestionar a los legisladores que no quieren impuestos para los vehículos de lujo y para las viviendas con más de 200 metros cuadrados de construcción», dijo Gutiérrez.
«Una crisis económica generada por la oligarquía del país debe ser pagada por ella y no por el pueblo», agregó el mandatario, que negó que su hermano Gilmar este ofreciendo dinero a algunos legisladores para que apoyen las propuestas del gobierno. *
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