Movimientos sociales dicen que son neoliberales

Descontento por medidas económicas de Lucio Gutiérrez

El sacerdote Eduardo Delgado, líder de los movimientos sociales, expresó su rechazo y condena al alza que alcanza hasta un 39% y aseguró que «esto es la continuidad de una política neoliberal que tanto daño ha hecho a los países latinoamericanos llenos de miseria» y reclamó cambios.

«Que se vaya (el ministro de Economía, Mauricio) Pozo y todos los demás del equipo económico», clamó Delgado, a sólo seis días de posesionado el nuevo gobierno.

Los aumentos anunciados el domingo por el ministro de Economía dispusieron que el galón americano de gasolina super (92 octanos) pase de 1,42 a 1,98 dólares (+39%), la extra (corriente, la más utilizada) de 1,12 a 1,48 dólares (+32%) y el diesel de 0,90 a 1,04 dólares (+16%).

Se mantuvo el precio del tanque de 15 kg de gas doméstico en 1,60 dólares, pues, según Gutiérrez, «es el que más afecta a los hogares pobres», pero el ministro Pozo aseguró que «habrá cambios en unos seis meses».

El costo del gas está subsidiado y su nivel real es de alrededor de 5,60 dólares.

El gobierno decretó como compensación un aumento de 3,5 dólares (30%) en un bono económico que el Estado entrega a aproximadamente 1,2 millones de pobres, que subió de 11,5 a 15 dólares mensuales, y anunció que se pedirá al Parlamento subir en cinco dólares la pensión de los jubilados.

Pozo, en diálogo con la prensa, defendió las alzas y aseguró que permitirán cubrir un «hueco» de unos 2.000 millones de dólares en las finanzas del Estado.

El ministro admitió que el gobierno deberá autorizar incrementos en los pasajes del transporte, pero indicó que deberá evitar que se produzcan excesos. «Estamos seguros que se establecerán precios razonables que no afectarán a los ciudadanos», dijo.

Mientras, dirigentes y diputados indígenas, aliados al Ejecutivo, advirtieron que realizarán protestas junto a otros sectores sociales, a la vez que culparon de los reajustes a las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El gobierno espera concretar con ese organismo un crédito stand by (sujeto a condiciones) que le permita recibir unos 500 millones de dólares, incluidos préstamos de otras entidades.

Entretanto, el propio Gutiérrez dijo el domingo en declaraciones a la televisión que ordenó a la fuerza pública no reprimir eventuales protestas ciudadanas.

Pozo explicó que las alzas hacen parte de un programa que pretende, hasta el 15 de enero de 2007, cuando concluirá el mandato de Gutiérrez, disminuir la pobreza de 51% a 38%, el analfabetismo de 10% a 8% y la población sin acceso a salud de 23% a 17%.

Dijo que igualmente se propone desacelerar la inflación (de 9,36% en 2002, en medio de una economía dolarizada) a niveles internacionales y generar un crecimiento económico superior a 5% anual.

Y en rechazo a los aumentos, las organizaciones indígenas y campesinas anunciaron el lunes marchas y protestas y dijeron que presentarán un recurso de amparo el martes ante el Tribunal Constitucional (TC) para dejar sin efecto el decreto del gobierno.

El coordinador de los movimientos sociales, el sacerdote Delgado, aseguró que Gutiérrez se burló de los más pobres y anunció que en las próximas horas harán llegar al Ejecutivo alternativas que permitirán recaudar unos 1.600 millones de dólares. «Con estos dineros se evitará que se adopten medidas que afecten a los más necesitados», dijo el religioso.

El gobierno implantó además una política de austeridad que incluye una disminución del 20% en el salario del presidente (de unos 8.000 dólares mensuales) y de igual magnitud en sueldos de los funcionarios públicos que ganen más de 1.000 dólares al mes.*

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje