Dos pilotos norteamericanos denuncian que la Fuerza Aérea los obliga a drogarse
La defensa de dos pilotos norteamericanos que lanzaron una bomba errada y mataron a cuatro soldados canadienses en Afganistán denunció que la Fuerza Aérea estadounidense presionaba a los pilotos para que tomaran anfetaminas, lo cual pudo alterar su juicio durante la misión, dice la revista.
Una investigación de la Fuerza Aérea determinó que los pilotos Harry Schmidt y William Umbach «demostraron falta de profesionalismo» y desconocimiento de las normas al no asegurarse de que no hubiera tropas propias en la zona.
Los aviadores podrían ser sometidos a tribunal de guerra por soltar la bomba sobre Kandahar el 17 de abril. La Fuerza Aérea dice que pide a los pilotos tomar anfetaminas para evitar la fatiga y mantenerse alertas, pero que no los obliga.
Sin embargo, el abogado de Umbach, David Beck, dijo que demostraría en una audiencia preliminar el 13 de enero que la Fuerza Aérea habitualmente presiona a los pilotos para que tomen dexanfetamina, una droga que puede alterar la capacidad de razonar y no es conveniente para las personas que manejan máquinas complejas.
Beck dijo que la Fuerza Aérea no permite volar a los pilotos que se niegan a tomar la droga, relata la revista argentina. La teniente Jennifer Ferrau, vocera de la Fuerza Aérea, dijo que la droga se usa como «herramienta para manejar la fatiga», para que los pilotos se mantengan alertas durante misiones prolongadas, pero sostuvo que el consumo es voluntario y su efecto está demostrado. «Durante décadas se ha estudiado su eficacia y efecto práctico», dijo. «El secretario de salud colaboró estrechamente con los comandantes».
Beck y Charles W. Gittins, el abogado de Schmidt, dijeron que la investigación de la Fuerza Aérea está repleta de errores. Beck dijo que no se advirtió a los pilotos sobre la presencia de soldados aliados y que Schmidt lanzó la bomba para defenderse luego de ver disparos en tierra.
Según Diariojudicial.com, la noche del bombardeo 15 soldados canadienses practicaban ataques antitanque con municiones de guerra en Tarnak, un antiguo campo de entrenamiento de Al Qaeda.
Según un informe canadiense, los soldados usaban armas cortas y también lanzagranadas, informa Veintitrés. *
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