Fuerzas del Pentágono convergen hacia el Golfo
JEAN-MICHEL STOULLIG – WASHINGTON, AFP
El Pentágono aumenta su amenaza sobre Bagdad al intensificar su despliegue militar en la zona del Golfo Pérsico, a donde podría enviar varios portaaviones, al tiempo que presiona a los países vecinos de Irak para que aporten su colaboración a una eventual guerra contra ese país árabe. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, firmó recientemente órdenes de despliegue para 62.000 hombres en el Golfo, lo que aumentaría a más de 150.000 el número de soldados estadounidenses en la región y en los países vecinos hacia mediados de febrero.
A la fecha, unos 66.000 soldados están en Medio Oriente, 20.000 de ellos en Kuwait, y el número aumentará decisivamente con la llegada de navíos, declaró el viernes un portavoz del Pentágono, teniente coronel Dave Lapan.
Las órdenes de Rumsfeld se referían al «aumento de la capacidad operativa, pero dejando a las diferentes armas (aérea, ejército, marina y cuerpo de Marines) la elección de las unidades específicas», señaló Lapan.
Siete navíos de guerra zarparon el viernes de San Diego, California (suroeste) con destino al Golfo, con 10.000 militares del cuerpo de Marines y la armada. Entre ellos el «USS Bonhomme Richard», que transporta helicópteros y aviones Harrier.
Rumsfeld planea enviar a la región cuatro portaaviones adicionales, según las nuevas órdenes de despliegue, de acuerdo con el Pentágono.
El portaaviones «Constellation» ya está en el Golfo y el «Harry Truman» en el Mediterráneo. Cada uno de ellos puede transportar hasta 85 aviones, principalmente aparatos de combate F-18 y F-14 y navegar con una escuadra de buques de guerra (fragatas, cruceros lanza-misiles, submarinos, etc).
La Marina dispuso que el portaaviones «Abraham Lincoln» se apronte en el Pacífico occidental y puso otros dos portaaviones, el «Kitty Hawk» en Japón y el «George Washington» en la costa este de Estados Unidos, en posición de desplegarse en 96 horas.
Aumentar su número hoy daría a las fuerzas estadounidenses la capacidad de fuego necesaria para una ofensiva mayor contra Irak, según los expertos. En particular si Arabia Saudita continúa negándose –algo que no es seguro– a que su territorio sirva de rampa de lanzamiento para una campaña de bombardeos aéreos estadounidenses, estima Michael Donovan. *
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