Blix: la situación "es tensa y peligrosa"
Antes de viajar a Bagdad, el jefe de los inspectores de desarme de la ONU, Hans Blix, advirtió ayer al presidente iraquí, Saddam Hussein, que la situación «es tensa y peligrosa» y denunció que Irak violó las prohibiciones impuestas por Naciones Unidas al importar armas convencionales en 2001 y 2002.
«Bagdad debe hacer más para evitar la guerra», dijo Blix en Bruselas al término de una reunión con el alto comisionado para la seguridad y política exterior de la Unión Europea, Javier Solana.
«Todos queremos ver un desarme que sea real y verificable», afirmó Blix. Poco después de estas declaraciones, un portavoz de la ONU reveló que los inspectores hallaron once ojivas presuntamente destinadas a armas químicas en Irak.
De camino a Bagdad –donde viajará al cabo de su minimisión de estos días en Europa– el jefe de los inspectores de desarme envió otros dos mensajes muy duros a Saddam: «Irak debe hacer más para evitar la guerra» afirmó y recordó que «el tiempo a disposición no es infinito».
«Hay dos caminos para llegar al desarme: el primero pasa por la ONU y las inspecciones, creemos que Irak debe hacer más para que este camino sea creíble, y tener un papel más activo para convencer al Consejo de Seguridad de la ONU», aseguró.
El jefe de la misión Unmovic continuó diciendo que el otro camino «es el que ya hemos visto asumir la forma de una acción armada contra Irak».
Blix dijo que junto al titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohammed El Baradei, hace «lo posible para que las inspecciones sean lo más eficaces posible».
Antes de estas declaraciones El Baradei afirmó que la tarea de los inspectores en Irak deberían prolongarse.
De una u otra manera, y tal como afirmó Blix, la cita del 27 de enero no es la fecha decisiva para conocer el resultado de las inspecciones, sino una etapa «claramente fundamental» en el control sobre el desarme iraquí.
«El cierre de la misión –añadió Blix– depende del nivel de colaboración que encontremos: una plena cooperación, un acceso total a los sitios y los documentos son los hechos que podrían acelerar los tiempos».
Al rechazar enérgicamente las acusaciones acerca de que los inspectores están en realidad maniobrados por Estados Unidos, Blix respondió: «No estamos en manos de nadie, ni de los estadounidenses ni de los europeos: respondemos sólo al Consejo de Seguridad de la ONU».
Blix reveló que el gobierno iraquí violó «las prohibiciones impuestas por la ONU sobre la importación de las armas convencionales».
«Hemos encontrado productos que han sido importados incluso en 2001 y 2002, pero para saber si están vinculados a la producción de las armas de destrucción masiva es necesario realizar nuevas evaluaciones técnicas», explicó.
Por otra parte, no quiso adjudicarse el rol de ser el hombre que tiene en sus manos el destino iraquí y de Medio Oriente ante las amenazas y preparativos de guerra de Estados Unidos.
«No tengo en mis manos el destino de la guerra o la paz: una llave la tiene Irak, la otra el Consejo de Seguridad», señaló Blix.
Sobre la necesidad de que Saddam juegue «un papel más activo» en ese proceso insistió también Solana, quien dejó en claro que el tiempo a disposición del gobierno iraquí «no es infinito». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad