"Gesto de paz"

Las FARC de Colombia liberan a los 10 últimos uniformados que tenían secuestrados desde hace una docena de años

Rehenes, Colombia

Las FARC entregaron  a los últimos 10 uniformados que tenía en su poder a una misión humanitaria, un gesto que el presidente Juan Manuel Santos consideró «muy importante» pero «no suficiente» para iniciar un proceso de paz con la guerrilla.

Los rebeldes entregaron a los seis policías y cuatro militares, que tuvieron prisioneros entre 12 y 14 años, a una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el grupo civil mediador Colombianos y Colombianas por la Paz, que los recogieron en un helicóptero del gobierno de Brasil en un pueblo sobre el río Guaviare (sureste).

Ya libres, los uniformados fueron recibidos en la pista del aeropuerto de Villavicencio (110 km al sur de Bogotá) por un equipo médico que les llevó a un salón privado donde se encontraron con sus familiares más cercanos.

Más tarde fueron trasladados a Bogotá para los exámenes médicos.

El sargento de la policía José Libardo Forero, secuestrado en julio de 1999, se declaró sorprendido al ver a su familia.

«Una niña que dejé de cuatro años y no la distingo ya. Mi papá está muy canoso, mi mamá no ha cambiado mucho es una mujer de roble, y mi esposa está más bonita de lo que la dejé», dijo a la radioemisora RCN en su primera declaración.

La entrega de los 10 últimos rehenes en una sola vez resultó sorpresiva ya que el operativo de rescate estaba previsto que se celebrara en dos jornadas, entre este lunes y el miércoles próximo.

Estos son los últimos rehenes uniformados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) aún tenían en cautiverio, según informes de la propia guerrilla, si bien la Policía colombiana denuncia que siguen sin noticias de dos de sus efectivos que también fueron raptados.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, consideró que «esta liberación y sobre todo el compromiso de las FARC de no volver a secuestrar (a civiles) es un gesto que valoramos en toda su dimensión».

«Sin duda es un paso en la dirección correcta, un paso muy importante, pero no es suficiente», dijo el mandatario en una breve alocución televisiva en la que reclamó a la guerrilla que deje en libertad también a todos los rehenes civiles.

«Un gesto de paz»

A su vez, Piedad Córdoba, facilitadora de estas liberaciones, pidió que se cree un mecanismo de verificación de la situación de los secuestrados civiles y aseguró que la guerrilla le había insistido en que la entrega de los 10 uniformados era «un gesto de paz».

A las afueras de base aérea militar de Bogotá, había varios familiares de otros rehenes, reclamando atención. Elizabeth Ruiz, de 57 años, aseveró que su hijo Reinaldo Piamba Ruiz fue secuestrado hace 14 años, cuando era soldado profesional. «No sé nada de él desde que se lo llevaron, y el Ejército lo da por desertor».

Santos subrayó que «en el momento en que el gobierno considere que existen las suficientes condiciones y garantías para que se inicie un proceso que llegue a la terminación del conflicto, el país lo sabrá».

El mandatario ha condicionado su aceptación a un diálogo con las FARC a que también abandonen los atentados y el reclutamiento de menores.

Recientemente, las FARC han planteado un diálogo directo al presidente Santos y anunciaron su renuncia al secuestro de civiles con fines de financiamiento.

En febrero se cumplió una década del fracaso del último proceso de paz del gobierno colombiano con las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina con casi medio siglo de lucha armada y que actualmente tendría unos 9.000 combatientes, según cálculos oficiales.

Los liberados este lunes son los militares Luis Alfonso Beltrán, Luis Arturo Arcia, Luis Alfredo Moreno y Robinson Salcedo; y los policías César Augusto Lasso, José Libardo Forero, Wilson Rojas Medina, Jorge Romero, Carlos José Duarte y Jorge Trujillo.

Todos ellos fueron secuestrados en cuatro ataques guerrilleros perpetrados entre 1998 y 1999.

Desde 2008, Córdoba, líder de Colombianos y Colombianas por la Paz, ha mediado en la liberación de 30 rehenes políticos o policías y militares, que las FARC mantenían secuestrados por su valor de «canjeables» a cambio de cientos de sus guerrilleros presos.

Otros rehenes políticos o de la fuerza pública han sido rescatados en operativos militares, entre ellos la ex candidata presidencial de nacionalidad colombiana y francesa, Ingrid Betancourt, en 2008. También ha habido secuestrados que han logrado escapar y otros han muerto en cautiverio.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje