"No rehuimos a una confrontación en el terreno que sea, si ellos lo quieren"

Los chavistas reclaman una "justicia popular"

PAULA BUSTAMANTE – CARACAS, AFP

Miles de personas que portaron la simbólica boina roja que identifica al chavismo siguieron las carrozas con los cuerpos de Jairo Morán y Oscar Aponte, baleados en los confusos choques callejeros del viernes donde participaron simpatizantes y opositores de Chávez, y policías de la Metropolitana.

El vicepresidente de Venezuela José Vicente Rangel acusó este domingo al opositor alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña, y a la policía Metropolitana que él dirige de las dos muertes. Esto cuando el cortejo se detuvo a mostrar «los muertos del pueblo» en el hotel Meliá Caracas, sede de la mesa de negociación entre oposición y Gobierno, facilitada por el secretario general de la OEA, César Gaviria.

«Esos muertos son de Peña, esos muertos son de Henry Vivas (director de la Policía Metropolitana). La ‘Peñapol’ es la que actúa en contra del pueblo», dijo el vicepresidente venezolano.

Rangel se sumó así a otros altos funcionarios del gobierno que han responsabilizado a la Policía Metropolitana, cuyo control depende de Peña –un furibundo opositor de Chávez– de estar implicada en la violencia callejera que dejó dos muertos, 18 heridos de bala, botellas y piedras y unas 75 personas asfixiadas entre el viernes y sábado.

«Â¡Justicia popular, justicia popular!», clamaban los chavistas que acompañaban a los familiares de los fallecidos en el cortejo.

El sábado en la noche, cuando se velaba a uno de los dos muertos, se produjo un confuso tiroteo que arrojó dos policías heridos, uno de ellos de bala, según fuentes policiales. En este choque también estuvieron implicados simpatizantes y detractores de Chávez, y policías de la Metropolitana.

El gabinete ministerial en pleno asistió al entierro de las dos víctimas, informó el canal estatal VTV.

El opositor alcalde Peña, ex ministro de la Secretaría de Chávez, rechazó las acusaciones del vicepresidente, a quien calificó de «cínico».

«Rechazo que las muertes de estos venezolanos se estén usando para hacer proselitismo. Este gobierno ha hecho desastres ha sacado armas, ha robado uniformes, esos pueden ser tomistas o malandros vestidos de policía», indicó Peña en una rueda de prensa portando la gorra de la policía cuestionada.

Aseveró que el gobierno está «montando una tramoya para establecer el estado de excepción».

Aunque Rangel llamó al diálogo y a la paz advirtió: «no rehuimos a una confrontación en el terreno que sea, si ellos los quieren».

«Aquí tenemos poder de pueblo y poder militar para aplastar al fascismo», retó Rangel. *

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