"Menem en la Casa Rosada fracturaría al país", dijo el presidente argentino

El duhaldismo en marcha para postergar la interna peronista

O la de un tapado que de tan cubierto, nadie se imagina quién puede ser.

Anoche recibía en la residencia de Olivos a los gobernadores peronistas que tampoco lo quieren ver en esa quinta suburbana a Carlos Menem junto a dirigentes políticos de fuste del P. Justicialista. Claro, no los menemistas, ni tampoco los gobernadores de Santa Cruz, Néstor Kirchner y el de Córdoba. José Manuel de la Sota, aún en carrera por la candidatura.

El menemismo está que trina porque se ve venir la jugada número uno: que no habrá acto de selección del pretendiente, teóricamente con fecha fijada para el 19 de enero, casi en pocos días, pero por eso Duhalde reúne a su tropa amiga y aliada para fijar la forma de suspender definitivamente esa jornada o trasladarle para marzo, al menos, formalmente.

Según La Nación, los integrantes de la Junta Electoral del Partido Justicialista han recibido instrucciones de no mover un meñique para realizar la interna. Se entiende: ese cuerpo es duhaldista.

La jugada número dos es obvia: Duhalde pretendiente. Aunque ha jurado que no, que no lo será, que la palabra tiene un valor. Sin embargo su alter ego en política bonaerense, el diputado nacional José María Díaz Bancalari, insiste en que el Presidente es el mejor para volver a serlo, porque está sacando al país de la anarquía y la crisis.

Es cierto: otros dirigentes como el jefe de Gabinete, Alfredo Atanassof, insisten en eso de la palabra empeñada, pero en el duhaldismo más recoleto, ese que toma decisiones con su jefe en la intimidad, se piensa que si las encuestas comienzan a serle favorables a Duhalde no hay que dudar más. E ir a la pelea. Pero no con internas: todos a dirimir la presidencia en las nacionales.

El Presidente ha dicho días atrás que Menem en la casa Rosada fracturaría al país y el gobernador de La Pampa, Rubén Hugo Marín sostuvo, al igual que el senador nacional Eduardo Menem, que la no realización de elecciones, fracturaría al peronismo.

De hecho está fisurado aunque no pasará mucho tiempo para que se oficialice el quiebre. Es que otro pretendiente, aunque en caída, Adolfo Rodríguez Saá, que fue jefe de Estado fugaz y declaró el default, ya dice que él irá por afuera del PJ, seguramente.

Y Kirchner si no es apoyado por Duhalde como se supuso hasta hace pocos días, implementará su frente de centro-izquierda para pelear la casona que está frente a Plaza de Mayo, con su propia marca.

Es decir que con o sin internas, cada peronista, todos se consideran herederos de la doctrina del general Juan Perón, iría con su sigla propia el 27 de abril.

Aunque como están las cosas, ni esa fecha puede darse por segura. *

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