Lula enfrenta la primera crisis interna en el PT
La designación de Meirelles será analizada mañana por la comisión de Asuntos Económicos del Senado. La amenaza principal contra ese nombramiento reside en la senadora Heloísa Helena, una enfermera de 40 años que lidera Democracia Socialista, uno de los grupos más «progresistas» del PT.
«Yo no voy a votar en favor de una persona que durante toda su vida sirvió al sistema financiero internacional. El no tiene nada que ver con el PT y su nombramiento no fue consultado con el partido», reiteró ayer Heloísa Helena.
Ella es uno de los tres miembros que el PT tiene en esa comisión, de 27 integrantes, y su voto negativo no impediría el nombramiento de Meirelles, pero pondría en evidencia que Lula da Silva no controla la totalidad de su partido.
Por eso, Lula da Silva ordenó hoy al nuevo titular del PT, el diputado José Genoino, que impida el voto negativo de la senadora.
«Defiendo la unidad del partido; el debate interno es necesario y siempre va a existir, pero la unidad en la acción es fundamental y voy a trabajar siempre por eso», señaló Genoino luego de la reunión con el presidente electo.
Genoino no quiso anticipar si Heloísa Helena podría ser expulsada del partido, como lo sugirió el viernes el futuro jefe de la Casa Civil, José Dirceu, quien aparece como el «hombre fuerte» del nuevo gobierno.
«Primero, quiero conversar con Heloísa Helena», dijo Genoino, quien se reunirá hoy con ella y los senadores del PT para garantizar que el partido vote unido en favor de la designación de Meirelles, ex presidente a nivel mundial del BankBoston.
Genoino también se reunirá con el comité nacional del PT para dialogar sobre los criterios que están siendo adoptados por Lula da Silva para armar su gabinete.
Es que han sido varios los dirigentes de primer nivel del PT que se han quejado de que los nombramientos del área económica no fueron ni siquiera comunicados al partido. «Será un debate político. Creo que es clave mantener la unidad en momentos en que el presidente electo está armando su gabinete», sostuvo Genoino.
Los cuestionamientos más sonoros partieron de los grupos ubicados a la izquierda del PT, que en conjunto controlan el 30 por ciento de los cargos partidarios y han logrado elegir a 26 de los 91 diputados y a cinco de los catorce senadores de esa fuerza.
«Todavía estamos perplejos por esos nombramientos. Yo, que soy del directorio nacional, me enteré por la prensa», se quejó Raúl Pont, ex alcalde de Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul.
Además del nombramiento de Meirelles, quien en octubre fue elegido diputado por el oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña, otras dos designaciones han sido cuestionadas por los grupos «progresistas»: las de los empresarios Luiz Fernando Furlan, al frente de Desarrollo, y Roberto Rodrigues, como ministro de Agricultura.
Los analistas sostienen que aún es temprano para saber si esos cuestionamientos derivarán en una ruptura del PT, que está formado por distintos grupos, que van desde posiciones muy moderadas hasta posturas marxistas clásicas.
En tanto, Lula da Silva piensa compensar a los grupos de izquierda con nombramientos en el área social, cargos que deberían ser anunciados durante esta semana.
El problema para el presidente electo es que varios de estos ministerios y secretarías ya han sido prometidos a aliados con el objetivo de ampliar su base parlamentaria y garantizar la gobernabilidad a partir del 1º de enero.
Esos compromisos con aliados también generan críticas de sectores del PT que se sienten postergados. Es el caso del Ministerio de Cultura, que Lula da Silva ofreció el sábado al afamado cantautor Gilberto Gil, del Partido Verde.
Esta vez la crítica partió de una persona muy allegada a Lula da Silva, Carlos Alberto Libánio Christo, más conocido como Frei Betto, el escritor y fraile dominico que es una suerte de consejero espiritual del líder «petista». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad