Bush otorgó "licencia para matar" a agentes de la CIA
El presidente estadounidense, George W. Bush, autorizó a los servicios secretos de su país a asesinar personas «buscadas», sin autorización previa. Osama bin Laden encabeza la lista.
Le siguen su segundo, Ayman Al-Zawahiri, y otros veinte líderes de la red Al Qaeda.
La «licencia para matar» autorizada por Bush había sido anteriormente otorgada en forma limitada en la guerra de Afganistán.
Entre los terroristas incluidos en la «lista de los blancos preciados» –llamada así en la CIA, según el diario New York Times, que detalló hoy los listados– figura también Qaed Salim Sinan Harethi, conocido como Abu Ali, un dirigente de Al Qaeda asesinado en Yemen por un misil lanzado desde un avión Predator sin piloto.
En la explosión del automóvil en la que se encontraba Harethi había otros cinco terroristas.
El presidente Bush fue informado sólo después de la operación, la presencia de Harethi en la lista permitió a la CIA reaccionar con máxima rapidez.
La autorización escrita de Bush a la CIA, con notificación a los miembros del Congreso, se produjo luego de llegar a la conclusión de que la «luz verde» para tales crímenes no contrastaba con la prohibición firmada por su antecesor Gerald Ford y confirmada por todos los mandatarios de la Casa Blanca. Los dirigentes de Al Qaeda son considerados por el gobierno Bush «enemigos combatientes» y el uso de la fuerza letal contra de ellos sería legítimo.
La CIA tiene la autoridad para insertar posteriormente otros nombres a la «lista de la muerte» sin pedir permiso al presidente Bush.
La lista comprende los nombres de numerosos dirigentes de Al Qaeda ya incluidos por el FBI en su nómina de los «terroristas más buscados».
La directiva presidencial autoriza la captura y el asesinato de los buscados de Al Qaeda, de acuerdo a las circunstancias, aunque los agentes prefieren lo primero para obtener información de los líderes de la organización.
Desarrollos tecnológicos, como la creación de aviones Predator, brindaron a la CIA nuevos instrumentos en el intento de eliminar a los líderes de la organización del millonario saudita, en situaciones impensables.
En tanto, según escribió hoy el británico Sunday Express, Bin Laden posee 20 bombas atómicas, que habría adquirido en 1998 por 40 millones de euros a agentes corruptos de la ex KGB, los servicios secretos de la ex Unión Soviética.
Por ese motivo, agregó la fuente, Londres impulsó el lanzamiento de alarma ante posibles atentados con armas de destrucción masiva.
El dominical calificó a la noticia –publicada en primera plana– como la amenaza que representa una «pesadilla final» para los expertos sobre antiterrorismo a nivel mundial.
Las bombas, precisó la fuente, fueron construidas por fuerzas especiales soviéticas durante la Guerra Fría. Son del tamaño de una valija pequeña y hoy pueden ser fácilmente transportadas en una mochila. Tienen capacidad para matar cientos de miles de personas.
Según Paul Williams, asesor antiterrorista del FBI, Bin Laden se sirvió de varios científicos de la ex Unión Soviética para completar sus armas mortales.
Williams comentó sus descubrimientos en su libro de próxima aparición, titulado «Al Qaeda, la Hermandad del Terror».
En el texto el experto revela que Osama bin Laden compró 20 «paquetes atómicos» en agosto de 1998 en Grozny, Chechenia, por los que pagó el equivalente a 40 millones de euros y heroína por valor de 800 millones.
La CIA busca en la actualidad las bombas nucleares –cada una equivale a 1.000 toneladas de TNT– que, según versiones periodísticas, se encontrarían en Afganistán. En el pasado, recordó el tabloide, el ex jefe de la seguridad de Rusia, Alexander Lebed, declaró en el Congreso norteamericano que 40 de esas minibombas nucleares desaparecieron tras el colapso de la Unión Soviética. *
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